La Defensoría del Pueblo emitió la alerta temprana 019-2026 el domingo 30 de agosto, advirtiendo sobre el grave riesgo que enfrentan cinco municipios del centro del Atlántico debido a la disputa territorial y al control de rentas ilícitas por parte de múltiples grupos armados ilegales. La medida, de carácter preventivo, busca proteger los derechos a la vida, la integridad, la libertad y la seguridad de las comunidades en Luruaco, Repelón, Sabanalarga, Baranoa y Polonuevo, una subregión convertida en corredor estratégico para el tráfico de drogas, armas y ganado entre el Área Metropolitana de Barranquilla, el canal del Dique y los departamentos de Bolívar y Magdalena.
El organismo de vigilancia identificó la presencia simultánea del Ejército Gaitanista de Colombia, antes conocido como Clan del Golfo, el Bloque Resistencia Caribe o Los Costeños, Los Pepes, los Rastrojos Costeños y bandas tercerizadas como Los Prii. El rompimiento de una tregua entre Los Pepes y Los Costeños a comienzos de 2026 reactivó los enfrentamientos armados, agravando la situación humanitaria. Según la Defensoría, los grupos buscan controlar tanto el territorio como las rentas ilícitas derivadas del narcotráfico, el tráfico de armas y el abigeato, lo que ha disparado las extorsiones sistemáticas, los patrullajes armados y la distribución de panfletos con amenazas de exterminio social.
Población en riesgo y afectación diferencial
En Luruaco y Repelón, más del 70 % de la población es afrodescendiente, lo que convierte a estas comunidades étnicas en víctimas potenciales de la violencia. La alerta temprana subraya que la criminalidad organizada golpea desproporcionadamente a la infancia, la adolescencia y la juventud, con reportes de reclutamiento forzado de menores desde los 12 años, explotación sexual y amenazas contra líderes sociales y docentes para desarticular procesos comunitarios. También se han documentado desplazamientos forzados invisibilizados, cierre de negocios por presión de los ilegales y hostigamientos contra mujeres y población LGBTI+.
El Ejército Gaitanista de Colombia mantiene presencia en zonas rurales de Luruaco y Repelón, controlando corredores veredales que conectan con el departamento de Bolívar. Por su parte, los Rastrojos Costeños y las redes locales ejecutan labores de vigilancia, sicariato, cobro de extorsiones y administración de fronteras invisibles dentro de los cascos urbanos. La Defensoría advierte que la falta de intervención institucional podría agravar la crisis humanitaria y de seguridad en toda la subregión.
Recomendaciones y llamado a la acción
Ante este panorama, la Defensoría del Pueblo formuló 31 recomendaciones dirigidas a los Ministerios del Interior y de Defensa, la Fiscalía General de la Nación y la Unidad para las Víctimas, entre otras autoridades nacionales y territoriales. La entidad solicitó la activación inmediata de la Comisión Intersectorial para la Respuesta Rápida a las Alertas Tempranas (Ciprat) para aplicar medidas de protección, acceso a la justicia y atención humanitaria con enfoque diferencial. La alerta temprana tiene un carácter preventivo, pero el ente de vigilancia insiste en que, sin una respuesta coordinada del Estado, las comunidades de Luruaco, Repelón, Sabanalarga, Baranoa y Polonuevo seguirán atrapadas en el fuego cruzado de los grupos armados.










