La Defensoría del Pueblo emitió un comunicado oficial alertando sobre graves vulneraciones a los derechos humanos derivadas de la emergencia climática causada por intensas lluvias en departamentos como Córdoba, Sucre, Nariño, La Guajira, Cundinamarca, Tolima, Antioquia, Bolívar y Valle del Cauca, con especial énfasis en la región Caribe colombiana. Esta advertencia, surgida durante la última semana de enero y la primera de febrero de 2026, exige acciones urgentes al Gobierno nacional y a las entidades territoriales, incluyendo apoyo técnico y financiero, medidas preventivas y la activación inmediata de los comités de gestión del riesgo. Ghisliane Echeverry Prieto, directora del Ideam, respaldó estas preocupaciones al explicar los fenómenos meteorológicos detrás del fenómeno.
El incremento de las precipitaciones ha alcanzado un 64,4% por encima de los valores habituales, impulsado por un frente frío que avanza sobre el país hasta mediados de febrero, acompañado de intensos vientos, oleaje elevado y riesgos de inundaciones, deslizamientos, avalanchas e incluso incendios forestales. Estas condiciones, calificadas como inusuales para la época por el Ideam y vinculadas a la influencia de La Niña junto con la oscilación de Madden-Julian, han generado daños significativos en viviendas, cultivos, vías terrestres y ganadería, dejando comunidades enteras confinadas e incomunicadas. En ejemplos locales, Santa Marta optó por cerrar espacios alrededor de ríos, mientras que Cartagena enfrentó caos vial por las lluvias y vientos fuertes.
Riesgos a la vida y falencias estructurales
La Defensoría del Pueblo subrayó que estas situaciones representan graves riesgos para la vida, la integridad personal y el ejercicio efectivo de los derechos fundamentales, atribuyéndolos a falencias históricas en la planeación territorial, la ocupación inadecuada de áreas de riesgo y la degradación de los ecosistemas, entre otros factores. Entre las peticiones específicas se encuentran el fortalecimiento de los planes de gestión del riesgo, la garantía de acceso a agua potable, atención prioritaria a poblaciones vulnerables, albergues con condiciones adecuadas de habitabilidad, seguridad y salubridad, así como rutas de protección para niños, adolescentes y adultos mayores, y la promoción de la participación comunitaria.
«Estas situaciones representan graves riesgos para la vida, la integridad personal y el ejercicio efectivo de los derechos fundamentales. Lo que está ocurriendo es consecuencia de falencias históricas en la planeación territorial, la ocupación inadecuada de áreas de riesgo, la degradación de los ecosistemas, entre otros factores.»
Defensoría del Pueblo, comunicado oficial
«Este año lo iniciamos con condiciones de La Niña. Lo iniciamos también con otros fenómenos meteorológicos, como la oscilación de Madden y Julian favorable para lluvias. Todo esto, por superpuesto, condujo a que empezaran a aumentar esas precipitaciones.»
Ghisliane Echeverry Prieto, directora del Ideam
Frente a este panorama, las autoridades territoriales y nacionales enfrentan la presión de responder de manera coordinada para mitigar los impactos y prevenir mayores tragedias, en un contexto donde la superposición de fenómenos climáticos exige una revisión profunda de las políticas de prevención y adaptación al cambio climático en Colombia.















