La defensora del Pueblo, Iris Marín, reconoció este miércoles 24 de junio de 2026 a Abelardo de la Espriella como presidente electo de Colombia, pero le exigió a través de un mensaje en su cuenta de X “decisiones impostergables” en materia de derechos humanos, desigualdad, violencia armada y medio ambiente. La funcionaria se dirigió al mandatario entrante y a su vicepresidente, José Manuel Restrepo, en un pronunciamiento que marca la postura institucional de cara a la administración que iniciará el 7 de agosto.
Marín planteó que el país requiere “gobernar para todas las personas en Colombia” y demandó “garantías democráticas, respeto por los derechos humanos y protección de la Naturaleza”. En el mensaje, la defensora también llamó a “superar el falso debate entre paz y seguridad”, una postura que busca articular políticas de seguridad con el respeto al Derecho Internacional Humanitario y los derechos humanos.
Los cuatro frentes de acción urgente
La Defensoría del Pueblo enumeró cuatro frentes prioritarios para el nuevo Gobierno. El primero es la desigualdad y la exclusión, para lo cual exigió políticas contra la pobreza y el hambre, así como acceso universal a salud, educación y cuidado, con especial atención a la protección de niños y jóvenes. El segundo frente es la violencia armada, donde la institución pidió “prevenir y enfrentar la violencia armada con pleno respeto por los derechos humanos y el DIH”, además de fortalecer la justicia territorial y proteger a las víctimas.
El tercer punto es la degradación ambiental. La defensora reclamó acciones para proteger el ambiente sano, los derechos de la naturaleza, los guardianes ambientales y la gestión del riesgo de desastres. Finalmente, en el ámbito rural, Marín instó a una reforma rural integral que garantice los derechos del campesinado y los pueblos étnicos, en línea con la implementación del Acuerdo de Paz firmado en 2016 con las extintas FARC.
«La igualdad se materialice, todas las voces se escuchen en paz, se dignifique la vida en armonía con la Naturaleza y tengamos esperanza y confianza en un buen futuro común»
Iris Marín, defensora del Pueblo
Marín también subrayó el compromiso institucional de la Defensoría, al afirmar que “colaborará armónicamente con el nuevo Gobierno en la defensa de los derechos”. Este mensaje cobra relevancia dado que De la Espriella ha sido crítico con algunas entidades del Estado, pero la defensora envió una señal de cooperación institucional. La toma de posesión del presidente electo está prevista para el próximo 7 de agosto, fecha a partir de la cual la Defensoría espera que se materialicen estas urgencias.












