La historia inédita de Jorge Alberto Betancur Raigosa, el puente con el nuevo gobierno en Caldas
El hombre que durante 12 años manejó los vehículos oficiales de la Gobernación y la Alcaldía de Manizales, hoy se convierte en el facilitador clave y en el puente directo para articular los grandes proyectos de Caldas con el Gobierno Nacional. Sin imponer su fe, pero aferrado a los valores que lo rescataron del abismo hace casi dos décadas, Jorge Alberto Betancur Raigosa se alista para demostrar que el verdadero cambio empieza por casa, abriendo canales sin intermediarios para que las regiones hablen de frente con el nuevo ejecutivo.

Por SAMUEL SALAZAR NIETO
Hace exactamente 18 años, Jorge Alberto Betancur sentía que la vida se le había escapado entre las manos. El alcoholismo lo había llevado a tocar fondo, destruyendo su hogar y forzando a su esposa María Elena a marchar hacia Cali, repartiendo a sus hijos entre familiares. En medio de la más profunda crisis de su vida, una imagen de la Sagrada Familia se cruzó en su camino. En un acto de fe desesperado, prometió que si salvaba su matrimonio, jamás volvería a probar una gota de licor. Cumplió.
Esa transformación personal terminó abriendo un camino inesperado. Lo que comenzó como una reconstrucción familiar terminó llevándolo al centro de una de las responsabilidades políticas más importantes que hoy tiene Caldas.
Hoy, tras casi dos décadas de sobriedad, aquella familia destruida es un recuerdo lejano: sus hijos ya son profesionales — un programador de sistemas dedicado en su rol al transporte escolar, un arquitecto y un estudiante de medicina— y él se define, ante todo, como un soldado de las causas de Dios.
Pero la historia de este administrador público de la ESAP de 51 años, nacido en Pensilvania y que desde los dos sus padres – Rodrigo y Rubiela- se llevaron vivir a Manizales, dio un giro tan radical como su vida personal. El hombre que durante más de una década trabajó detrás del volante como conductor en la Territorial de Salud de Caldas y en la Alcaldía de Manizales, hoy ocupa un lugar determinante en la articulación política del nuevo gobierno en Caldas.
El coordinador de la campaña que logró la victoria del hoy presidente electo, Abelardo de la Espriella, en absolutamente todos los municipios de esta sección del país, Betancur habló con LA VEINTITRÉS y nos reveló cómo se ejecutará la transición del poder en la región.
El salto al ajedrez político
Durante años recorrió las carreteras de Caldas al volante de los vehículos oficiales. Conoció gobernadores, alcaldes, secretarios y funcionarios desde el asiento del conductor. Hoy ocupa un lugar muy distinto: ya no transporta a quienes toman las decisiones; ahora participa en ellas.


Su historia en el servicio público no es nueva, pero sí lo es su vertiginoso ascenso. Tras haber sido elegido concejal por el Centro Democrático y aspirar a la Alcaldía de Manizales en la contienda anterior, enfocado siempre en la defensa de la familia, Betancur tomó rumbos definitivos. Renunció a su partido para coordinar en Caldas la precampaña de Vicky Dávila. Sin embargo, cuando la aspirante decidió enfrentarse en la arena política a Abelardo de la Espriella, Betancur —quien simpatizaba abiertamente con las tesis de este último— prefirió dar un paso al costado.
Fue entonces cuando, por invitación directa del exsenador Carlos Felipe Mejía -uno de los que estará en la primera línea de escuderos del presidente Abelardo de la Espriella – asumió la altísima responsabilidad de ser el Coordinador Regional de la Campaña del movimiento Firmes por la Patria. El resultado electoral fue un respaldo contundente en territorio caldense que hoy lo tiene a la cabeza del equipo de empalme.
Los tres ejes del nuevo Gobierno para Caldas
Lejos de las sedes políticas tradicionales en Bogotá, Betancur ya lidera en el departamento a un equipo de 15 profesionales que afinan los detalles de lo que será el encuentro oficial del presidente electo con el Gobernador y todos los alcaldes de Caldas.

En las conversaciones reservadas del equipo de empalme ya aparecen tres asuntos que, según Betancur, concentrarán buena parte del trabajo del nuevo Gobierno en Caldas: Aerocafé, la revisión de la política de peajes y un nuevo modelo de relación entre la Nación y los municipios para combatir la intermediación política en la asignación de recursos.
Pero más allá de la diplomacia institucional, el coordinador adelanta con estricta reserva técnica la revisión de los que considera los tres ejes prioritarios que marcarán la agenda del nuevo gobierno en esta sección del país:
1. Aerocafé: El despegue definitivo. El proyecto de infraestructura aeroportuaria en Palestina, histórico anhelo regional y constante foco de debates, entra en una fase de revisión prioritaria. Para Betancur, el escepticismo debe quedar atrás: bajo este mandato, la obra pasará de las promesas a los hechos. El coordinador es tajante al asegurar que “creo con absoluta firmeza que en este gobierno el proyecto de Aerocafé será, finalmente, una realidad”
2. Peajes sin demagogia. El álgido tema de la conectividad vial y las tarifas en el Eje Cafetero estará bajo estricta observación, pero lejos de los oportunismos políticos. Betancur advierte que la aproximación a este conflicto social y económico se hará con seriedad técnica: «Hay que sacar de la dinámica populista y politiquera el tema de los peajes», enfatiza, señalando que la prioridad será buscar soluciones reales y sostenibles para la movilidad de los caldenses sin caer en promesas vacías.
3. Una nueva relación entre la Nación y los municipios. Quizás el cambio más disruptivo en la política local es la directriz de liberar por completo a los mandatarios municipales del tradicional «peaje político» o intermediación de los congresistas para la asignación de recursos. Para el líder del empalme, el compromiso ético del nuevo ejecutivo no se quedará en discursos de campaña: «El tema de la lucha contra la corrupción no es un cuentazo, es de verdad», afirma, explicando que la construcción de un canal directo entre las alcaldías y el Gobierno Nacional busca cortar de raíz el clientelismo y blindar los dineros públicos.
A la par de estas tareas de empalme, el líder regional tiene sobre sus hombros una cuarta asignación desde la capital: estructurar y consolidar desde el departamento las bases de lo que será el nuevo partido político oficialista, Defensores de la Patria.
Valores sin imposición
A pesar del poder que hoy ostenta y de la exclusividad de su rol, Betancur camina con los pies en la tierra y la fe intacta. «La fe no se le impone a nadie», asegura con convicción al explicar que cuando habla de proyectos como llevar a Dios a los colegios, se refiere estrictamente a sembrar principios y valores éticos en la juventud, reforzando la educación que los padres entregan en casa.
El conductor que por mas de una década manejó los vehículos de la burocracia regional, hoy asume la tarea de ser el gran facilitador de Caldas ante la Nación. Con la misma disciplina con la que derrotó a sus propios demonios en el pasado, Jorge Alberto Betancur Raigosa se alista para

tender los puentes de un departamento que espera ver reflejadas las promesas del nuevo mandatario de los colombianos.
Hace 18 años Jorge Alberto creyó que había perdido todo. Hoy, mientras organiza el empalme del nuevo Gobierno en Caldas, dice que la mayor victoria de su vida no fue política sino personal: haber recuperado a su familia. El resto —los cargos, las responsabilidades y la cercanía con el poder—, asegura, son apenas una consecuencia de aquella promesa que hizo una noche, frente a una imagen de la Sagrada Familia.
Fotos: Archivo Particular
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