Una nueva modalidad de estafa está afectando a quienes buscan vivienda en arriendo en Colombia. Delincuentes digitales no identificados están clonando anuncios reales de propiedades para engañar a sus víctimas, solicitando pagos anticipados o datos personales con el objetivo de robar dinero e identidad. La estrategia, identificada por Revista Semana y la Comisión Federal de Comercio, se aprovecha de la urgencia de las personas que necesitan un lugar para vivir por motivos de trabajo, estudio o mudanza.
El modus operandi de estos estafadores es meticuloso. Copian fotografías, descripciones e incluso recorridos virtuales de inmuebles legítimos publicados en plataformas de internet, redes sociales y clasificados online. Luego, modifican los datos de contacto y ofrecen las propiedades a precios inusualmente bajos, presionando a los interesados para que cierren el trato rápidamente. Como principal señal de alerta, los delincuentes solicitan pagos a través de métodos difíciles de rastrear, como transferencias internacionales, tarjetas de regalo o criptomonedas, además de pedir documentos sensibles como copias de cédulas o extractos bancarios.
Señales de alerta y recomendaciones para no caer en la trampa
Los expertos advierten sobre varias banderas rojas que deben encender las alarmas de cualquier buscador de vivienda. Un precio demasiado bajo en comparación con propiedades similares en la misma zona, excusas para no mostrar el inmueble en persona y una urgencia inusual para que la víctima pague sin haber verificado nada son indicios claros de una posible estafa. La necesidad apremiante de encontrar alojamiento lleva a muchas personas a omitir pasos básicos de seguridad y aceptar condiciones extrañas, lo que los delincuentes aprovechan al máximo.
Para protegerse, las autoridades recomiendan una serie de medidas preventivas. Es fundamental verificar la dirección del inmueble en otros sitios web y buscar el nombre del supuesto propietario o agente junto con palabras como “queja” o “estafa”. Siempre que sea posible, se debe visitar la propiedad físicamente y, si se trata de un agente inmobiliario, confirmar su relación con la empresa que dice representar. En caso de haber entregado dinero o documentos, la recomendación es conservar todas las conversaciones, comprobantes de pago, números de contacto y enlaces, y presentar la denuncia ante las autoridades competentes, además de reportar el anuncio sospechoso en la plataforma donde fue publicado.












