Delincuentes venezolanos roban cabello a madre tras cita médica en Bosa, Bogotá

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Una madre de familia, quien prefirió mantener su anonimato, denunció haber sido víctima de un robo violento de cabello perpetrado por presuntos delincuentes venezolanos en las calles de la localidad de Bosa, en Bogotá. El hecho ocurrió el lunes 16 de febrero de 2026, justo después de una cita médica cerca de un centro comercial, cuando tres o cuatro personas, incluyendo una mujer, la abordaron y le cortaron mechones de cabello con un cuchillo o instrumento similar para fabricar pelucas y extensiones capilares. La mujer relató que estos individuos formaban parte de una red que opera sistemáticamente en la zona desde hace varios meses hasta un año, y que su propia hija había sido afectada de manera similar tiempo atrás.

Según el testimonio de la víctima, los presuntos ladrones la habían fichado previamente al ofrecerle dinero por su cabello antes de ingresar al centro de salud, elogiando su belleza y longitud. A pesar de su rechazo inicial por ir con prisa, insistieron y la esperaron a la salida. A mitad de camino hacia su hogar, la interceptaron nuevamente y procedieron al corte forzado, dejando a la mujer profundamente traumatizada. Este caso ganó visibilidad pública gracias a las declaraciones de la afectada el domingo 22 de febrero de 2026 en el programa Citynoticias Fin de semana.

El angustiante relato de la víctima

La madre describió con detalle el encuentro previo, donde vio a los mismos individuos merodeando antes de su cita médica, y cómo el ataque se consumó pese a sus negativas constantes. Autoridades de la Policía Metropolitana de Bogotá, a través de un vocero en Bosa, confirmaron que no registran denuncias formales sobre este incidente hasta el momento, pero invitaron a la víctima a formalizarla en una estación policial, la Fiscalía, la línea 123 o los cuadrantes comunitarios para poder actuar contra la presunta red delincuencial, cuya existencia buscan respaldar con precedentes concretos.

«Personas inescrupulosas, venezolanos, están robando el cabello para hacer pelucas, para hacer extensiones, y yo fui una de las víctimas. A mí me robaron mi cabello, me pusieron un cuchillo o no sé qué fue lo que me pusieron. Eso lo traumatiza a uno demasiado».

Madre de familia, víctima anónima

«Me ofrecieron dinero, la cual yo les dije que no, que iba de afán. Ellos me siguieron insistiendo que estaba muy bonito el cabello, que por encima se veía bonito. Como les dije que no, entonces, ya saliendo de la cita volvieron y me abordaron. Como volví y les dije que no, a mitad de camino para devolverme a mi hogar, me abordan tres – cuatro personas, en esas una mujer, y proceden a cortarme el cabello».

Madre de familia, víctima anónima

«Mi hija hace un año también, porque eso ya creo que es de tiempo, que vienen ellos haciendo esta labor de robarse en el cabello, porque así ellos ofrezcan plata o no, se están robando el cabello de las mujeres».

Madre de familia, víctima anónima

Este tipo de hurtos, que combinan engaño inicial con agresión física, pone en alerta a las comunidades de Bosa y resalta la necesidad de mayor vigilancia policial ante la persistencia de esta red, que no solo ofrece pagos simbólicos sino que actúa con violencia independientemente de la respuesta de las víctimas.

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