Un informe de Econosignal de Deloitte ha encendido las alarmas sobre los efectos que un fenómeno de El Niño de gran intensidad podría tener sobre la economía colombiana, con impactos que van desde una drástica caída en la producción de café hasta un repunte significativo en la inflación de alimentos. El documento, titulado «Diagnóstico Macro: Fenómeno El Niño», advierte que la producción cafetera nacional podría reducirse entre un 0,2% y un 14,6% frente a un escenario climático normal, mientras que el PIB agropecuario sufriría una contracción de entre 0,6 y 3,0 puntos porcentuales y la inflación de alimentos se elevaría en un 4,65%.
Las proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (Noaa) indican que existe una probabilidad superior al 90% de que el fenómeno alcance una intensidad muy fuerte entre el último trimestre de 2026 y comienzos de 2027. Incluso, hay un 75% de probabilidad de que este episodio sea el más intenso desde 1950. Este escenario climático extremo, que actualmente ya atraviesa una fase cálida en Colombia, se perfila como uno de los principales riesgos macroeconómicos para el país en el corto plazo.
Impacto en la producción de café y el sector agropecuario
Según el informe de Deloitte, la menor disponibilidad de lluvias y las altas temperaturas asociadas al fenómeno de El Niño tendrían un efecto directo sobre la producción agrícola. En el caso del café, cuyo principal referente en Colombia es la Federación Nacional de Cafeteros (FNC), que reportó una producción mensual de 1,09 millones de sacos de 60 kilogramos en agosto de 2026, la caída podría ser significativa. Este impacto no solo afectaría los ingresos de los caficultores, sino que también reduciría la oferta para la exportación y el consumo interno. El informe señala que la reducción de la oferta agrícola tendría un impacto directo en los precios al consumidor, lo que sumaría cerca de un punto porcentual adicional a la inflación total.
Riesgos para el sector energético y la inflación
El sector energético colombiano, que depende en un 70% a 85% de la generación hidroeléctrica del Sistema Interconectado Nacional (SIN), es especialmente vulnerable a las sequías prolongadas. El informe advierte que el encarecimiento de las tarifas de electricidad y gas residencial se vincula al mayor uso de plantas térmicas, que requieren gas importado hasta un 77% más caro que el gas local. Este aumento en los costos energéticos se suma a la presión inflacionaria, que históricamente ha llegado a registrar incrementos cercanos al 18,9% en episodios anteriores del fenómeno de El Niño.
«El fenómeno de El Niño representa uno de los principales riesgos macroeconómicos para Colombia en el corto plazo porque tiene la capacidad de impactar simultáneamente la producción agropecuaria, los costos de energía y la inflación»
Daniel Zaga, socio economista en jefe de Deloitte Spanish Latin America
El informe de Deloitte subraya que los antecedentes históricos muestran que los choques climáticos pueden extender sus efectos sobre la actividad económica y las decisiones de política monetaria más allá de la duración del evento. La combinación de una menor producción agrícola, un alza en los precios de los alimentos y un encarecimiento de la energía pondría a prueba la capacidad de respuesta del Gobierno y del Banco de la República para contener la inflación sin frenar el crecimiento económico.










