El presidente de Colombia, Gustavo Petro, denunció a través de su cuenta oficial en la red social X la existencia de una presunta red internacional que habría utilizado fondos públicos de Medellín y recursos de la mafia para desprestigiar su gobierno. Según el mandatario, las pruebas ya fueron presentadas ante la Fiscalía General de la Nación, e involucran a figuras políticas y empresariales de Antioquia, así como a ciudadanos extranjeros y exfuncionarios públicos. La denuncia señala como eje articulador al portal Petroleaks, administrado por Juan Ricardo Palacio Escobar y el italiano Andrea Baggio, y a las empresas Grupo Digital Recovery y Reputación Up, que ofrecían servicios de transferencia de recursos sin pasar por el sistema financiero colombiano.
Petro afirmó que la red operaba desde un centro en Estados Unidos, con ramificaciones en Panamá, Brasil, España, Italia y Colombia. Los recursos, según detalló, provenían tanto de entidades públicas como de organizaciones vinculadas al narcotráfico. En sus declaraciones, el presidente sostuvo que “fondos internacionales con dineros públicos de Medellín y de la mafia para desprestigiar el gobierno” fueron canalizados a través de estas compañías, que “cuentan con clientes privados y entidades públicas y lo que venden es el servicio de transferir recursos sin el uso del sistema financiero colombiano”. La denuncia incluye movimientos financieros por montos significativos: cerca de mil millones de pesos provenientes de Detech Les SAS y el Partido Centro Democrático; una transferencia de casi 400 mil millones de pesos de OPL Carga SAS a empresas de Palacios; y otra por casi 1.200 millones de pesos desde la Empresa para la Seguridad y Soluciones Urbanas (ESU) hacia las mismas firmas.
Vínculos políticos y financiación electoral
El mandatario señaló directamente al exalcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y al actual gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, como beneficiarios de estas operaciones. En particular, mencionó a Álvaro José Londoño Mejía, identificado como uno de los financiadores de la campaña de Rendón, quien habría movilizado dinero en fechas cercanas a las elecciones locales de 2023. “Antioquia, para el año 2023 cerca de las elecciones locales también movió dinero el señor Álvaro José Londoño Mejía, uno de los financiadores del actual gobernador de Antioquia Andrés Julián Rendón”, afirmó Petro en su publicación. Además, vinculó a Luis Javier García Correa, militante del Centro Democrático en Antioquia, y a Mateo Benítez González, exdirector de ESU, quien tiene una relación cercana con Gutiérrez.
La denuncia también involucra a personas con antecedentes en el narcotráfico, como Hugues Manuel Rodríguez Fuentes, alias “comandante Barbie”, y Rodrigo Tovar Pupo, conocido como “Jorge 40”. Según Petro, las empresas Isacol SAS y Trasmeba Carga SAS, vinculadas a presunto comercio de cocaína, realizaron transferencias a las compañías de Palacios y Baggio. En total, el presidente mencionó más de 300 toneladas de cocaína asociadas a esas firmas. La red operaba a través de portales digitales y cuentas falsas en redes sociales, difundiendo contenido contra el gobierno mediante bots y personas pagadas, con el objetivo de influir en la opinión pública y el escenario político nacional.
“Fondos internacionales con dineros públicos de Medellín y de la mafia para desprestigiar el gobierno. Aquí presento pruebas que ya tiene la Fiscalía General en la campaña de desprestigio e Iván Cepeda en plena campaña”.
Gustavo Petro, presidente de Colombia
En el mismo mensaje, Petro preguntó sobre las motivaciones de los movimientos de dinero y el papel de las empresas de gestión de reputación y eliminación de contenido digital. Mientras tanto, la Fiscalía General investiga a OPL Carga SAS por corrupción privada, en un contexto donde el presidente saliente insiste en que estas denuncias buscan desenmascarar una estructura que habría operado durante años para desacreditar a su gobierno y a proyectos políticos legítimos, con el senador Iván Cepeda como uno de los señalados como objetivo de la campaña de desprestigio.












