Denuncian a conductor de Didi en Bogotá por manejar bajo efectos de marihuana

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Una grave denuncia de seguridad ciudadana sacude el servicio de transporte privado a través de aplicaciones en Bogotá. Un ciudadano, que viajaba en la madrugada del sábado 25 de julio junto a su pareja, reportó que el conductor de un Chevrolet Spark azul de placas ZIX 013 —identificado en la aplicación Didi como Gustavo— habría prestado el servicio aparentemente bajo los efectos de la marihuana, realizando maniobras peligrosas y evadiendo retenes policiales. La denuncia, que se hizo pública luego de que el mismo vehículo fuera noticia por subir un puente peatonal en la calle 26, ha encendido las alarmas sobre los controles en las plataformas de movilidad.

De acuerdo con el testimonio del denunciante, que pidió reserva de su identidad, el viaje inició en la zona del Virrey. Desde el momento en que abordaron el automóvil, un fuerte olor a marihuana invadió el habitáculo. “En el recorrido estuvimos un poco nerviosos (el denunciante y su pareja), debido a que desde que nos recogió olía muy fuerte a marihuana. Luego, pensamos que era por la zona donde nos había recogido, que fue por la zona del Virrey. Sin embargo, el olor muy fuerte se mantuvo hasta el final de nuestro viaje”, relató el ciudadano a Noti Bogotá. El denunciante agregó que el conductor se mostraba “demasiado nervioso” y “actuaba demasiado en extremo”, como si estuviera bajo los efectos de una sustancia alucinógena.

La situación se tornó aún más angustiante cuando el conductor comenzó a evadir varios retenes de la Policía de Tránsito, acelerando de manera abrupta y sin respetar semáforos en rojo ni señales de alto. “Teníamos demasiado miedo de estar en el carro”, confesó el denunciante, quien incluso ideó junto con su pareja un plan para saltar del vehículo en un semáforo en rojo, pero no pudieron ejecutarlo porque el conductor no se detuvo en ninguna intersección. Durante el trayecto, el ciudadano envió un mensaje de texto a un amigo para pedirle que estuviera pendiente de su ubicación: “Bro, puedes estar pendiente de mi ubi. El man lo siento raro, el del Uber”, escribió, confundiendo la aplicación.

El vehículo involucrado, un Chevrolet Spark azul de placas ZIX 013, ya había sido noticia días antes por un hecho insólito: fue captado subiendo un puente peatonal en la calle 26 de Bogotá. El propietario del automóvil, Edward Figueredo, ha negado haber estado al volante en ese incidente, pero las autoridades de tránsito inmovilizaron el vehículo como parte de las investigaciones. La denuncia del ciudadano, que se conoció después de que los medios difundieran el caso del puente peatonal, añade un nuevo capítulo a la polémica sobre el uso de este automotor.

El llamado de atención del concejal

El concejal de Bogotá Juan David Quintero se pronunció con dureza sobre el caso, señalando que este tipo de incidentes evidencian fallas en los sistemas de control de las autoridades distritales, de tránsito y de las propias aplicaciones de transporte. “Esto representa una clara advertencia de cómo todos los sistemas de control de las autoridades distritales, de las autoridades de tránsito, pero también de las aplicaciones, está fallando. ¿Quiénes son este tipo de personas que tenemos en esta sociedad? ¿Qué incentivos estamos teniendo para que estos malos comportamientos se vuelvan la norma?”, cuestionó Quintero, quien pidió a las autoridades investigar a fondo el caso y tomar medidas ejemplares.

Respuesta de la plataforma

Ante el reporte presentado por el ciudadano directamente en la aplicación Didi, la empresa respondió con un mensaje estándar: “Queremos que sepas que nos tomamos muy en serio todos los reportes de seguridad. Cualquier incidente de este tipo se investiga a fondo y puede llevar a la suspensión temporal o permanente de la cuenta que haya transgredido nuestros términos y condiciones”. Sin embargo, el denunciante señaló que la plataforma cerró el caso sin compartir detalles sobre la cuenta del conductor ni las medidas tomadas, amparándose en “motivos de privacidad”. La situación deja en entredicho la efectividad de los mecanismos de control de las aplicaciones de transporte frente a riesgos como conducir bajo los efectos de sustancias psicoactivas.

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