El concejal de Cali, Roberto Ortiz, conocido popularmente como ‘Chontico’, denunció este 30 de septiembre que la Federación Colombiana de Fútbol (FCF) pretende imponer un monopolio en el estadio Pascual Guerrero. La polémica surge de cara al partido amistoso entre Colombia y Chile, fijado para el 13 de noviembre, para el cual la FCF estaría exigiendo el pago de boletería a quienes accedan a los palcos, pese a que estos espacios ya han sido arrendados y concesionados a privados.
El regreso de la selección Colombia a Cali, tras treinta y dos años de espera, se ve opacado por este conflicto. La última ocasión que la Tricolor jugó en la capital vallecaucana fue el 11 de mayo de 1994, cuando derrotó 3-1 al Parma de Italia. El encuentro benéfico, cuya recaudación será donada a las víctimas del terremoto de 7,4 grados que afectó al Pacífico y al Eje Cafetero el pasado 10 de agosto, tiene un aforo estimado de 30.000 espectadores, lo que genera una enorme expectativa en la ciudad.
La denuncia del concejal
“Hemos conocido que la Federación Colombiana de Fútbol quiere tomar una actitud monopolista en el Pascual Guerrero para el partido de la selección Colombia con los palcos, especies que ya están arrendadas por terceros”, declaró el concejal. Ortiz fue contundente al afirmar que no se puede permitir la violación de los derechos de los concesionarios, y señaló que la FCF pretende que las personas que ingresen a los palcos paguen boleta, a pesar de que se trata de espacios privados. “La Federación Colombiana de Fútbol quiere imponer su monopolio en Cali y quiere poner a la gente a pagar”, sentenció.
«Los palcos son espacios arrendados y concesionados, pero no se puede permitir que se violen los derechos de esas personas»
Roberto Ortiz, concejal de Cali
Reacciones de las autoridades y contexto del evento
A pesar de la denuncia, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, agradeció a la FCF por haber escogido a la ciudad para este histórico regreso. “Cali y el Valle del Cauca hemos aportado mucho al fútbol colombiano y eso va a llenar de mucha alegría a nuestro pueblo”, expresó el mandatario local, destacando el apoyo recibido en medio de la emergencia. Por su parte, Ramón Jesurún, presidente de la FCF, se limitó a resaltar el cariño de la ciudad hacia las selecciones nacionales. Hasta el momento de esta publicación, la Federación no se había pronunciado oficialmente sobre las acusaciones específicas del concejal Ortiz.
Los palcos del estadio Pascual Guerrero fueron construidos en el marco del Mundial Sub-20 de 2011 y desde entonces han sido explotados por concesionarios privados. Cabe recordar además que el escenario deportivo aún presenta algunas restricciones al público debido a los daños sufridos durante el sismo del 10 de agosto. En medio de la alegría por el regreso de la selección a Cali, la disputa entre la FCF y los dueños de los palcos amenaza con empañar una jornada que, por su fin benéfico, debería estar marcada por la solidaridad y la unidad.










