En Bogotá, las denuncias por el delito conocido como ‘pinchallantas’, donde delincuentes colocan objetos cortopunzantes en las vías para dañar las llantas de los vehículos y derivarlos a talleres con cobros exorbitantes, han aumentado un alarmante 187% en lo que va de 2025 en comparación con todo 2024, registrando un total de 396 llamadas a las autoridades. Esta escalada se concentra principalmente en avenidas clave como Boyacá, entre la avenida Calle 26 y la calle 67, así como en los tramos de las calles 63-65 y 69-70; la avenida 68, entre las calles 66C y 67G; y la calle 80, en sectores como entre las carreras 68 y 70, la carrera 104 hasta el Puente Guadua, e intersección con la avenida NQS. Las localidades más afectadas incluyen Engativá, Fontibón, Barrios Unidos, Usaquén y Suba, según datos revelados por la Secretaría de Seguridad de Bogotá y la Policía Nacional.
A pesar de intensos operativos que han derivado en el cierre de 58 talleres clandestinos y la suspensión de 40 locales tras 83 inspecciones en 2025, el fenómeno persiste en corredores viales principales, afectando a miles de conductores con prácticas que involucran arrojar objetos punzantes, ofrecer ayuda falsa y llevar los autos a montallantas aliados mediante intimidación y cobros excesivos. La red criminal organizada detrás de esto opera con un patrón claro: un promedio mensual de 33 llamadas, con picos en junio que alcanzó 68 casos, representando el 17% del total; julio con 49, mayo con 47 y noviembre con 36, mientras diciembre registró el mínimo de 12. Los viernes concentran el 21% de los incidentes, seguidos de sábados con 16%, y martes, miércoles y jueves con 14% cada uno; las horas pico son entre la 1:00 y 1:59 p.m. con 15%, de 9:00 a 9:59 a.m. con 11%, y de 12:00 a 12:59 p.m. con 10%. En los primeros cinco meses de 2025, el incremento fue del 165%, y se han imputado cargos por daño en bien ajeno y concierto para delinquir.
Zonas críticas y modus operandi extendido
Otras áreas de riesgo incluyen la carrera 9 entre las calles 153 y 163, la salida sur de la avenida Boyacá en El Tunal, Alfonso López y Usme, así como la Autopista Sur entre la carrera 68 y avenida Boyacá. El secretario de Seguridad, César Restrepo, enfatizó la determinación de las autoridades para combatir esta plaga urbana que no ceja pese a las intervenciones.
“Este tipo de prácticas que afectan a los ciudadanos no serán toleradas. Seguiremos realizando operativos en todas las localidades donde tengamos reportes de esta conducta ilegal. Hacemos un llamado a la ciudadanía para que siga denunciando a estos delincuentes que operan en alianza con algunos montallantas”
César Restrepo, secretario de Seguridad de Bogotá
Las autoridades recomiendan a los conductores, ante cualquier oferta de taller tras un pinchazo, llamar inmediatamente al 123, verificar que haya una lista de precios visible en el establecimiento y, si es posible, desplazarse por cuenta propia al lugar de reparación de confianza, con el fin de evitar caer en las trampas de esta red persistente que continúa desafiando los esfuerzos institucionales en la capital.











