El Deportivo Cali anunció este fin de semana el cierre de la venta de abonos para los partidos de local en la primera fase de la Liga BetPlay y la Copa Colombia durante el primer semestre de 2026, en el Estadio Palmaseca. Sin embargo, versiones circulantes en el ambiente futbolero indican que solo se lograron vender alrededor de 6.000 abonos, una cifra considerada alarmantemente baja frente a la capacidad del coloso de 42.000 espectadores, lo que genera preocupación entre directivos y hinchas por el apoyo necesario para pelear por el título y alejarse de la zona de descenso.
El anuncio se realizó a través de un comunicado oficial del club, que busca consolidar el respaldo de su afición en un momento clave. Bajo la dirección técnica de Alberto Gamero, el equipo ha invertido en una plantilla reforzada con ocho incorporaciones de peso: Pedro Gallese, Juan Ignacio Dinenno, Fernando Álvarez, Ronaldo Pájaro, Joan Gómez, Emanuel Reynoso, Daniel Giraldo y Steven Titi Rodríguez. Destaca el fichaje de este último, proveniente del Junior de Barranquilla, quien superó una oferta del América de Cali y fue presentado con un impactante video en redes sociales luciendo la camiseta titular.
Polémica por la baja asistencia y contexto de crisis
La modesta venta de abonos ha desatado polémica, especialmente al compararla con la capacidad del Palmaseca y las cifras de otros clubes en la liga. Estos abonos cubren únicamente la primera fase de la competencia, con un nuevo proceso previsto en caso de clasificar a playoffs. El Deportivo Cali arrastra problemas de descenso desde 2023, con su última clasificación a instancias finales en el segundo semestre de ese año. Los nuevos dueños han inyectado recursos para saldar deudas y fortalecer el plantel, apostando a una recuperación sostenida en 2026.
Esta situación refleja los desafíos que enfrenta el ‘Águila’ para reconectar con su masa de seguidores, en un esfuerzo por transformar las expectativas en resultados concretos sobre el terreno de juego.















