El Deportivo Pereira regresará al estadio Hernán Ramírez Villegas el viernes 30 de octubre, a las 4:00 de la tarde, para recibir a Jaguares de Córdoba en un partido que significa el fin de una larga espera para la hinchada, aunque las tribunas estarán vacías y una particular falla en la remodelación del escenario acapara la atención: en la tribuna norte, los jugadores no tendrán espacio para tomar impulso en los cobros de tiro de esquina. Así lo evidenció en sus redes sociales el periodista Carlos Marín, cuyas imágenes verifican el estado de la gramilla y fueron difundidas masivamente por los aficionados.
El encuentro, correspondiente a la quinta fecha aplazada de la Liga BetPlay Dimayor, marca el retorno del conjunto matecaña a su casa después de un año sin fútbol en la capital risaraldense, pues el último partido se disputó el 20 de octubre de 2025. La vuelta se produce apenas diez días después de aquel aniversario, un hecho que resalta aún más el largo exilio que debió afrontar el equipo, castigado por los retrasos en las obras de remodelación del estadio y por los daños estructurales causados por el sismo del 10 de agosto. Durante ese período, el Deportivo Pereira ofició como local en Yopal, Armenia, Cali y Palmira, convirtiendo cada viaje en una auténtica odisea que desgastaba a los jugadores y reducía las sesiones de entrenamiento a simples jornadas de recuperación física.
Sin público y con estrictos controles
La Comisión Local de Fútbol determinó que el partido se juegue a puerta cerrada, sin ingreso de espectadores, con el objetivo de proteger a las personas que trabajarán dentro del estadio mientras se completan los trabajos de infraestructura. El Puesto de Mando Unificado, que quedará instalado desde la 1:00 de la tarde, coordinará los operativos en el perímetro del escenario deportivo para evitar concentraciones de aficionados, ordenar el estacionamiento de vehículos y regular las ventas informales. Las restricciones de movilidad comenzarán al mediodía y afectarán de manera particular el tramo comprendido entre el Ara y la zona de televisión de la tribuna sur, un corredor que será vigilado de cerca por las autoridades.
El detalle que preocupa en la tribuna norte
Las imágenes difundidas por Carlos Marín no solo confirmaron el estado general de la cancha, sino que dejaron al descubierto un error en la remodelación que ha generado todo tipo de reacciones entre los seguidores del fútbol local. En las fotografías se observa que hacia la tribuna norte no queda espacio suficiente para que los equipos tomen impulso durante los cobros de tiro de esquina, un detalle que parece menor pero que podría resultar determinante en un partido oficial. Los usuarios de las redes sociales no tardaron en señalar la insólita situación, que se suma a las afectaciones que todavía persisten en las tribunas sur y occidental del estadio, zonas que obligaron a extender los plazos de entrega de la obra.
Con este panorama, el Deportivo Pereira intentará hacer valer su condición de local, aunque sin el aliento de su gente y con una cancha que aún muestra las secuelas de un año complicado. Para la institución y para los aficionados, el reencuentro con el estadio Hernán Ramírez Villegas es un motivo de alegría, pero también una muestra de que la infraestructura del fútbol colombiano todavía tiene cuentas pendientes por resolver.









