En un contundente operativo realizado en una finca ubicada en la vereda Aurora Alta de La Calera, en Cundinamarca, las autoridades desarticularon una red internacional dedicada a la organización de peleas clandestinas de perros, rescatando a 12 canes en condiciones deplorables, encontrando dos animales sin vida y deteniendo a once personas involucradas. Entre los capturados destaca Julián Esteban León Ramírez, identificado como el principal organizador y quien permanece en prisión, mientras que Carlos Alberto Cifuentes Hernández, un veterinario con antecedentes en contratos por 73 millones de pesos entre 2012 y 2014, cumple detención domiciliaria. El grupo estaba compuesto por un ecuatoriano, tres venezolanos, cuatro colombianos y cinco dominicanos, y el allanamiento fue liderado por la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional, quienes hallaron un ring improvisado con manchas de sangre en las tablas y jaulas destinadas al entrenamiento de los animales.
La investigación se inició gracias a un informante ecuatoriano infiltrado en la red, quien proporcionó datos clave que permitieron a un agente encubierto rastrear al pitbull conocido como «AV108, Luis Espinal». Los perros habían llegado al aeropuerto El Dorado de Bogotá el pasado 12 de marzo, importados ilegalmente desde países como Estados Unidos, México, España, Brasil, República Dominicana y Ecuador, a pesar de la prohibición vigente desde 2016 para la entrada de canes de manejo especial, lo que ha llevado a indagar posibles conexiones con el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). Los eventos se promocionaban en secreto a través de plataformas de mensajería privada, donde los participantes debían confirmar asistencia y pagar por el acceso, con apuestas que generaban ganancias ilícitas, y se detectaron pagos rastreados a una cuenta a nombre de María Cruz Sánchez en Estados Unidos.
Redes transnacionales y linajes de pelea
Los perros rescatados provenían de equipos como The Factory Kennels, activo desde 2017 en República Dominicana, y sus linajes estaban registrados en la plataforma Online Pedigrees, con sede en El Paso, Texas, fundada hace 26 años y que cobra 30 dólares por suscripciones en línea. Cifuentes Hernández figuraba registrado en el ICA para exportaciones y hasta 2019 en la Cámara de Comercio de Bogotá, lo que añade capas a la investigación sobre esta célula cerrada que planeaba otros torneos ilegales tanto en Colombia como en el extranjero, operando siempre con pagos previos para mantener el hermetismo.
“se maneja en secreto hasta que los participantes confirman asistencia y pagan acceso”
Andrea Padilla, senadora de la Alianza Verde
Este desmantelamiento pone en evidencia la persistencia de estas redes criminales pese a las prohibiciones legales, destacando la necesidad de mayor control en importaciones y vigilancia sobre actividades que no solo violan la normativa sino que promueven el sufrimiento animal y el juego ilegal, con autoridades comprometidas a profundizar en las ramificaciones internacionales para prevenir futuros eventos.












