Más de 2.500 familias resultaron afectadas en el municipio de Acandí, al norte del Chocó, tras el desbordamiento simultáneo de cinco ríos debido a las intensas lluvias que azotan la región. La emergencia, calificada por el alcalde Luis Fernando Martínez como la inundación más grave en la historia del municipio, ha dejado el 70 por ciento del casco urbano bajo el agua, obligando a las autoridades a realizar evacuaciones en balsas inflables para rescatar a los damnificados.
Las crecientes, que superaron niveles históricos registrados en años anteriores, afectaron gravemente barrios como Villa Estadio, 14 de Abril, Gabriel Olivares y Villanueva, sectores donde el agua ingresó con una altura de hasta 1,80 metros en algunas viviendas. Según el balance preliminar de la administración municipal, el fenómeno climático sorprendió a residentes que nunca antes habían visto el agua llegar hasta sus casas. «Eso ocasionó que hoy la cota de inundación haya superado la de la historia. Gente a la que nunca le había llegado el agua a su casa», manifestó el mandatario local.
Pérdidas totales y riesgos de seguridad alimentaria
El alcalde Martínez describió un panorama devastador para las familias afectadas, quienes lo perdieron prácticamente todo. «Gente que lo ha perdido todo, sus colchones, neveras. Gente que hoy realmente, al menos, de pronto les quedó el techo», señaló en medio del recorrido por las zonas inundadas. El equipo de emergencia, conformado por Bomberos, Policía Nacional y la Oficina de Gestión del Riesgo, ha tenido que desplazarse a pie y en embarcaciones para realizar el censo de damnificados, debido a las dificultades de movilidad que persisten en el municipio.
Además de la afectación en viviendas y comercios, la emergencia golpeó con fuerza el sector rural. Los cultivos se perdieron por completo y el ganado fue arrastrado por las corrientes hacia el golfo de Urabá, lo que compromete gravemente la seguridad alimentaria de la población. «Los cultivos también se dañaron y eso pone en riesgo la seguridad alimentaria. A toda la población le tocará iniciar desde cero», lamentó el alcalde Martínez.
«El equipo salió a pie a revisar y mucha gente tiene muy poco que tomar; perdieron desde ropa, colchones, electrodomésticos, todo.»
Luis Fernando Martínez, Alcalde de Acandí
A pesar de la magnitud de la tragedia, las autoridades reportaron que no se registraron personas fallecidas ni lesionadas. Los equipos de rescate lograron evacuar a familias enteras, incluyendo niños, adultos y animales de compañía, en medio de las fuertes corrientes y con las lluvias aún persistentes al momento del reporte.
La administración municipal declaró formalmente la situación de emergencia para articular ayudas con entidades departamentales y nacionales. El alcalde Martínez hizo un llamado al Gobierno nacional solicitando respaldo inmediato y criticó la falta de ayudas previas para enfrentar episodios climáticos recurrentes en la región. Mientras tanto, se continúa consolidando el censo de damnificados y la cuantificación de daños en viviendas, comercios, cultivos y actividades pecuarias, con el objetivo de gestionar los recursos necesarios para que las más de 2.500 familias afectadas puedan comenzar a reconstruir sus vidas.










