Un deslizamiento de tierra destruyó cuatro viviendas en la vereda Los Pajales de Moniquirá, Boyacá, durante la madrugada del jueves 22 de octubre, aproximadamente a la 1:00 a. m., sin que se reportaran víctimas mortales. El movimiento en masa, que también afectó galpones de animales y otras estructuras en los sectores Las Canoas y San Rafael, se produjo luego de que el terreno cediera tras días de grietas y filtraciones de agua originadas por un sismo de magnitud cercana a 5 ocurrido seis días antes.
Según informó la Gestión del Riesgo de Desastres de Boyacá, el Consejo Municipal de Gestión del Riesgo fue activado de inmediato, y al lugar acudieron Bomberos, Defensa Civil y Policía Nacional. Las grietas iniciales, que tenían entre 30 y 50 metros de extensión, fueron advertidas por un ingeniero consultado por los residentes, quien alertó sobre el riesgo de deslizamiento. Tras el colapso, el desplazamiento del terreno quedó en aproximadamente seis metros, según relató el afectado Elber Soto. «Él dijo que eso estaba para deslizarse. Y esta mañana, a la madrugada, como a la una de la mañana, se fue. Se deslizó eso. Las casas, todas se deslizaron», declaró Soto.
Familias damnificadas esperan apoyo para reubicación
Las cuatro familias que perdieron sus hogares se encuentran a la espera de la visita del alcalde de Moniquirá para gestionar ayudas. Elber Soto, cuyo testimonio refleja la magnitud de la pérdida, señaló que «todo se fue, hasta los ranchos de las gallinas. En este momento hay gente colaborando para rescatar lo que quedó y sacar de la tierra las cosas que estaban adentro». La maquinaria amarilla de la administración departamental se encuentra en alistamiento, pendiente de una evaluación técnica para determinar las labores necesarias.
«Afortunadamente no tenemos reporte de afectación de vidas humanas en la vereda Los Pajales de Moniquirá»
Gestión del Riesgo de Desastres de Boyacá
Mientras tanto, los damnificados evalúan su futuro. Soto manifestó su incertidumbre sobre la posibilidad de reconstruir en el mismo lugar: «Yo creo que ahí no se puede ya construir, porque no quedó dónde. Toca pensar en otro lugar, hacer una casita por ahí en otro lado, para poder seguir con la vida». La comunidad espera que las autoridades departamentales y municipales faciliten la reubicación y la reconstrucción de las viviendas, así como la recuperación de los enseres sepultados por el deslizamiento.










