La Fiscalía General de la Nación reveló este jueves detalles impactantes sobre la red clandestina de peleas de perros conocida como “Mundial de perros”, desmantelada en una finca de la vereda Aurora Alta, en La Calera, por agentes de la Policía Nacional, junto con el Grupo de Elite de la Policía Militar Agraria y Ambiental (GELMA), el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) y la Dirección de Carabineros. El operativo se llevó a cabo en pleno desarrollo del evento ilegal, un día después del anuncio inicial, interrumpiendo las actividades que involucraban apuestas millonarias y graves casos de maltrato animal con participantes provenientes de Colombia, República Dominicana, Ecuador y Venezuela.
El organizador principal, Juan Esteban León Ramírez, y el veterinario Carlos Cifuentes Hernández lideraban esta estructura selecta, que operaba mediante invitaciones privadas enviadas a través de grupos cerrados en redes sociales y sistemas para recibir pagos previos que protegían las identidades de los asistentes. La cuota de ingreso oscilaba entre 200.000 y 300.000 pesos colombianos, permitiendo el acceso a un escenario montado con un cuadrilátero de madera, sillas para espectadores, zonas de bebidas y alimentos, e incluso un kiosco con rastros evidentes de sangre. Durante los combates entre perros nacionales y extranjeros, se realizaban apuestas en efectivo de gran magnitud, en lo que la investigación destaca como uno de los eventos más organizados de este tipo en el país.
Rescate de animales y proceso judicial
En el allanamiento, las autoridades rescataron 12 perros vivos, muchos de ellos en estado crítico por las heridas sufridas, junto con cuatro utilizados como carnada y dos encontrados sin vida, todos ahora bajo custodia ambiental en proceso de recuperación. Un total de 13 personas fueron imputadas por los delitos de maltrato animal y organización de apuestas ilegales, con León Ramírez y Cifuentes Hernández recluidos en un centro carcelario, mientras los otros 11 quedaron vinculados al proceso judicial.
“todos los cargos fueron aceptados”
Fiscalía General de la Nación
Esta operación pone de manifiesto la sofisticación de estas redes clandestinas, que combinan tecnología para la convocatoria y anonimato con una logística profesional, subrayando la necesidad de mayor vigilancia para erradicar prácticas que no solo vulneran la vida de los animales, sino que fomentan actividades delictivas transnacionales en territorio colombiano.












