La Veintitrés Manizales informa que un operativo conjunto entre la Policía Nacional y el Ejército Nacional permitió la detención de Simeón Pérez Marroquín, alias ‘El Viejo’, en Puerto Lleras, Meta, como parte de la investigación sobre el magnicidio de Miguel Uribe Turbay. La captura tuvo lugar el 27 de octubre de 2025 y, tras el arresto, el teléfono incautado al detenido se convirtió en evidencia clave que sostiene la investigación y permite avanzar en la identificación de la jerarquía y la cadena de mando responsables de la operación.
Entre los detenidos figuran Katherine Martínez, transportista del arma, Brayan Ferney Cruz Castillo, su pareja, y Deicy Jaramillo, fiscal delegada, además de la propia víctima Miguel Uribe Turbay. La investigación apunta a vínculos con la organización Segunda Marquetalia y a la coordinación logística del homicidio, con antecedentes que sitúan movimientos de la red en Caquetá para la logística y encuentros de seguimiento en Bogotá, donde se registraron intervenciones y coordinaciones para la ejecución del plan.
La detención potencia una investigación con múltiples frentes
La mencionada detención se enmarca en un esfuerzo de seguridad que ha acumulado nueve personas detenidas por su presunta implicación en el asesinato. La Fiscalía y las autoridades señalan que la operación también busca desentrañar la estructura de mando y las conexiones con la Segunda Marquetalia, para esclarecer cómo se coordinó el atentado y quiénes formaban parte de la cadena logística que habría culminado en el crimen contra Uribe Turbay. En paralelo, el análisis del teléfono incautado ha permitido rastrear chats y fotografías que revelan la planificación previa y la vigilancia asociada a la misión.
Las investigaciones aportan detalles técnicos: se registró la ubicación del teléfono del sospechoso en un periodo crítico, entre las 8:00 a.m. y la 1:00 p.m., cuando estuvo próximo al político. Este hallazgo, junto con la revisión de mensajes y registros de seguimiento, ha sido determinante para trazar la ruta operativa y la posible movilidad de los actores entre ciudades y campamentos, con evidencias recogidas en Puerto Lleras y otros puntos del país.
«lo siguió y lo fotografió» – Deicy Jaramillo, fiscal delegada
Entre las evidencias también figuran fotografías halladas que muestran que Miguel Uribe Turbay fue seguido y que capturan a Katherine Martínez sosteniendo el arma destinada a un menor para ejecutar el homicidio, así como material de vigilancia previa que evidencia la planificación de la operación. Otra imagen, tomada durante un evento en Bogotá, en la localidad de Bosa, muestra a Simeón Pérez Marroquín junto al senador Miguel Uribe Turbay, lo que subraya la profundidad del plan y la exposición de los involucrados.
«Hola jefe, habla con su mejor trabajadora.» – Katherine Martínez
«Se hospeda en un hotel mientras la recojan.» – Simeón Pérez Marroquín
La Fiscalía también precisa que alias Gabriela, identificada como Katherine Martínez, debía ser trasladada a un campamento de disidencias de las FARC para formación en manejo de drones y francotirador, bajo la supervisión de ‘El Viejo’, lo que subraya la dimensión de la red en términos de entrenamiento y capacidad operativa.
«¿Mañana o hoy?» – Katherine Martínez
«En la tarde.» – Simeón Pérez Marroquín
«En el bus, lo llamo cuando llegue jefe. ¿Es peligroso?» – Katherine Martínez
«No, tranquila, que es una ciudad grande.» – Simeón Pérez Marroquín
Los chats entre el Viejo y Brayan Ferney Cruz Castillo describen la ruta de escape hacia Florencia y la organización de la entrega del arma, hallazgos que fortalecen la lectura de la operación como una estructura logística bien definida y con nexos directos a actores con capacidades operativas avanzadas.
Contextualmente, la operación se enmarca en un contexto institucional de cooperación entre la Policía Nacional y el Ejército Nacional, con el uso de tecnología de vigilancia y de redes de inteligencia para rastrear dispositivos móviles y asegurar pruebas que permitan esclarecer el caso. La noticia, en este momento, señala que la detención de un presunto líder logístico eleva las indagaciones a una segunda fase, al tiempo que se busca aclarar la jerarquía y las dinámicas de mando dentro de la organización criminal y su relación con la Segunda Marquetalia.
Entre las cifras relevantes se destacan nueve detenidos por su presunta implicación en el asesinato y 223 alertas o amenazas reportadas por Miguel Uribe Turbay antes del crimen. La investigación también subraya la ubicación del teléfono del sospechoso cerca del político entre las 8:00 a.m. y la 1:00 p.m., y la ubicación de la captura en Puerto Lleras, Meta, el 27 de octubre de 2025. Estas evidencias, junto con las imágenes de vigilancia y los registros de coordinación, fortalecen la hipótesis de que la red tenía una estructura organizada de mando y logística.
Con este avance, La Veintitrés Manizales avanza que la investigación entra en una nueva fase para clarificar la cadena de mando y los posibles vínculos de la red con la Segunda Marquetalia, además de profundizar en los vínculos entre logística, financiamiento y ejecución del atentado contra Uribe Turbay. El objetivo es establecer responsabilidades individuales y colectivas, y desmantelar la capacidad operativa de la organización que habría orquestado el magnicidio.

















