Un menor de 17 años fue capturado en Ibagué por su presunta participación en un ataque a bala contra un funcionario del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec), hecho que dejó dos personas heridas. La detención se produjo gracias a la rápida reacción de la Policía Metropolitana de Ibagué y la colaboración de la comunidad, según confirmaron las autoridades en la mañana del domingo 9 de agosto de 2026.
Los hechos ocurrieron en un billar ubicado en el barrio Jardín, en la comuna ocho de la capital del Tolima, específicamente en la calle 96 con carrera Quinta. De acuerdo con el reporte oficial, dos hombres que se movilizaban en una motocicleta llegaron hasta el establecimiento público. Uno de ellos descendió del vehículo y, sin mediar palabra, disparó en repetidas ocasiones contra las víctimas que se encontraban en el lugar: Hedilbey Durán Serrano, funcionario del Inpec, y su hermano, de 31 y 33 años respectivamente. Ambos resultaron gravemente heridos y fueron trasladados de urgencia al hospital Federico Lleras Acosta, donde reciben atención médica especializada por la gravedad de las lesiones, aunque se reporta que permanecen con vida.
Detalles de la captura y las investigaciones
La Policía logró la aprehensión del menor de edad, quien, según versiones preliminares, sería la persona que descendió de la motocicleta y efectuó los disparos. Durante el procedimiento, las autoridades le incautaron un arma de fuego y seis cartuchos percutidos, elementos que ya son analizados por los investigadores para determinar su relación con el ataque. El coronel Edgar López, comandante de la Policía Metropolitana de Ibagué, declaró a Caracol Radio que «la aprehensión se logró por la rápida reacción de los agentes y el apoyo de la comunidad», destacando la efectividad del trabajo conjunto entre la ciudadanía y las autoridades para esclarecer el caso.
Las pesquisas se centran en establecer si el ataque tiene relación directa con las funciones que desempeña Hedilbey Durán Serrano como funcionario del Inpec. Las autoridades no descartan que se trate de un ataque sicarial, en el marco de un contexto de violencia que ha cobrado relevancia nacional tras el asesinato de otro funcionario penitenciario. Precisamente, el jueves 6 de agosto de 2026 fue ultimado Efraín Quesada, trabajador del Inpec, en inmediaciones de la cárcel de Palogordo, en Girón, Santander. Por ese crimen, las autoridades señalaron como presunto autor intelectual a alias Brayan, cabecilla del Tren de Aragua que se encuentra recluido en ese centro penitenciario, según informó el brigadier general William Quintero Salazar, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga.
Reacciones y contexto de inseguridad
El Sindicato de Empleados Unidos Penitenciarios (Seup) rechazó enérgicamente el asesinato de Efraín Quesada y exigió al Gobierno Nacional una estrategia integral de protección para los funcionarios del Inpec, denunciando la grave situación de seguridad que enfrentan a diario. En el caso del ataque en Ibagué, la recompensa ofrecida para dar con los responsables del homicidio del funcionario Quesada asciende hasta los 50 millones de pesos, como parte de los esfuerzos de las autoridades por combatir la violencia contra el personal penitenciario en el país.










