La Asociación Nacional de Empresas Generadoras, Andeg, lanzó una grave advertencia sobre la crisis financiera de la comercializadora de energía Air-e, intervenida por el Gobierno nacional desde hace 20 meses. Su director ejecutivo, Alejandro Castañeda, reveló que la deuda acumulada con las generadoras podría alcanzar los 3,2 billones de pesos al cierre de 2024, una cifra que pone en riesgo la capacidad del sistema eléctrico colombiano para enfrentar el fenómeno de El Niño, que aumenta la dependencia de las plantas térmicas.
Según los cálculos del gremio, la deuda actual de Air-e asciende a cerca de 2,5 billones de pesos y crece a un ritmo de 140.000 millones de pesos mensuales. Si no se realizan abonos significativos, la proyección para diciembre es de 3,2 billones. Este incremento contrasta con los cerca de 500.000 millones de pesos que la empresa debía al momento de ser intervenida, lo que evidencia que la medida no ha logrado contener el deterioro financiero.
Sin caja para encender las térmicas
La alarmante situación se agrava en un contexto donde el país se prepara para un posible fenómeno de El Niño, que implica menores lluvias y mayores temperaturas, lo que obliga a recurrir a las plantas térmicas para garantizar el suministro eléctrico. Castañeda explicó que solo el costo mensual del combustible para operar todas las plantas térmicas del país asciende a 1,5 billones de pesos, y que la falta de recursos de Air-e deja al sistema sin margen para afrontar esa contingencia.
“Para nosotros comprar el combustible que nos generará energía un mes en todas las plantas térmicas del país nos vale cerca de 1.5 billones de pesos, entonces estaríamos iniciando este fenómeno con un mes sin caja para comprarlo. La verdad lo que notamos es que no hay ninguna respuesta de parte del Gobierno. Como decimos, no hay ninguna priorización de desembolsar esos recursos”.
Alejandro Castañeda, director ejecutivo de Andeg
Las generadoras habían iniciado desde el año pasado los preparativos para el fenómeno climático, incluyendo mantenimientos programados y alistamiento logístico. Sin embargo, la falta de flujo de caja amenaza con dejar esos esfuerzos en nada. Andeg considera que la intervención de Air-e no ha resuelto la crisis y que el Gobierno no ha mostrado una hoja de ruta clara para estabilizar la empresa.
Castañeda también cuestionó los constantes cambios de agentes especiales al frente de la comercializadora, lo que ha impedido que se dé una continuidad administrativa necesaria para entender y atender la crisis de fondo. “El Gobierno Nacional no tiene ni idea del por qué intervino la empresa Air-e. No sabía en qué se estaba metiendo, ni lo sabe después de 20 meses de gestión”, manifestó el directivo, en declaraciones citadas por Blu Radio.
La advertencia de Andeg se produce en un momento crítico para el sector eléctrico colombiano, donde la combinación de una deuda creciente, la inminente llegada del fenómeno de El Niño y la falta de respuestas concretas del Ejecutivo encienden las alarmas sobre un posible desabastecimiento energético en la región Caribe, donde opera Air-e, y en el sistema interconectado nacional.












