El sistema de salud colombiano cerró el año 2025 con un alarmante déficit financiero de 16,86 billones de pesos, patrimonios en terreno negativo y una siniestralidad del 109%, de acuerdo con el informe más reciente de Así Vamos en Salud. Esta situación refleja un desequilibrio profundo en las Entidades Promotoras de Salud (EPS), donde los costos de atención médica superan estructuralmente los ingresos, marcando una tendencia de deterioro que se acentúa desde 2022, luego de cifras positivas registradas en 2021.
Las cifras revelan la gravedad del panorama: el endeudamiento alcanzó los 193 pesos por cada 100 pesos en activos, con un ratio de 1,93 en 2025 frente a 0,99 en 2021; las pérdidas operacionales escalaron a 8,6 billones de pesos ese año, comparados con 1,5 billones cuatro años antes, mientras que las pérdidas netas sumaron 6,5 billones en el último período. Los gastos administrativos oscilaron entre el 6,2% y el 7%, y en el régimen subsidiado se registraron pérdidas por 1,3 billones de pesos, evidenciando brechas entre ingresos y costos médicos a nivel nacional.
Desequilibrios por regímenes y factores clave
En el régimen contributivo, varias EPS reportaron márgenes negativos y siniestralidad superior al 110%, mientras que en el subsidiado la mayoría acumuló pérdidas, con solo unas pocas entidades mostrando resultados positivos. El costo médico emerge como el principal factor de este desequilibrio, que ha pasado de ser un problema coyuntural a uno estructural, encendiendo alertas sobre la sostenibilidad del sistema.
«El problema dejó de ser coyuntural»
Informe Así Vamos en Salud
A pesar de intervenciones estatales y liquidaciones de EPS, la tendencia no se revierte, lo que pone en riesgo la continuidad de la atención para los afiliados en todo el país y subraya la urgencia de reformas profundas para garantizar la viabilidad del sistema de salud colombiano.












