El Gobierno del presidente Abelardo de la Espriella encendió las alarmas de los mercados financieros nacionales e internacionales este viernes 28 de agosto al presentar el denominado «presupuesto de la verdad», que reveló un déficit fiscal preliminar para 2027 del 9,4% del Producto Interno Bruto (PIB). La cifra, que se ubica como la segunda más alta en la historia reciente del país según analistas de JPMorgan, desencadenó un desplome de los activos locales y una fuerte presión sobre la capacidad del Estado para financiar sus cuentas, poniendo a prueba la confianza que el nuevo mandatario había generado desde su elección.
El anuncio, realizado por el ministro de Hacienda, Miguel Gómez, en una reunión privada con creadores de mercado, detalló un plan de financiamiento para el próximo año cercano a los 11.000 millones de dólares. De ese total, más de 3.000 millones de dólares provendrían de endeudamiento externo mediante la venta de bonos, mientras que 25 billones de pesos se captarían en el mercado local. Sin embargo, la magnitud del desequilibrio fiscal, superior a lo que descontaban los pronósticos de los economistas, generó un shock de oferta que los analistas de BTG Pactual, en un informe firmado por Munir Jalil, Laura Flórez y Mariana Villabona, calificaron como un «shock significativo» para la deuda doméstica.
Sacudida en los mercados y cautela entre inversionistas
La reacción no se hizo esperar. Los rendimientos de los bonos del Gobierno a 10 años subieron más de 30 puntos básicos el mismo viernes, mientras que el peso colombiano se depreció un 2,1% en la jornada. La ola vendedora continuó el lunes siguiente, con una nueva caída de la moneda del 0,9%, que la convirtió en la de peor desempeño entre las monedas emergentes, según datos de Bloomberg. Las tasas de swaps y los bonos locales ampliaron sus pérdidas. Este fuerte correctivo contrasta con el rally que los activos colombianos habían experimentado desde la llegada de De la Espriella al poder en agosto, que llevó a los bonos locales a acumular ganancias del 29% en lo que va de 2026, el mejor rendimiento entre los mercados emergentes.
«Dadas las valoraciones actuales, somos más cautelosos»
Jeff Grills, responsable de deuda estadounidense multiactivos y de mercados emergentes de Aegon Asset Management
A pesar del impacto inmediato, algunos analistas ven en la transparencia del Ejecutivo una oportunidad para sentar bases más sólidas. Christopher Mejía, analista de deuda soberana de mercados emergentes de T. Rowe Price, señaló que, si bien Colombia heredó un punto de partida fiscal mucho peor de lo esperado, una mayor transparencia y un ajuste creíble de varios años sería positivo para los inversionistas a largo plazo. El ministro Gómez, que emprenderá un viaje la semana del 7 de septiembre a Nueva York y Washington para reunirse con inversionistas, ha descartado la posibilidad de solicitar un paquete de rescate al Fondo Monetario Internacional.
La incertidumbre se centra ahora en la capacidad del mercado para absorber la nueva deuda. Andrés Pardo, analista de XP Investments, anticipa que el Gobierno podría recurrir a instituciones multilaterales para cubrir el faltante. La prueba inminente serán las próximas subastas de bonos del Tesoro, que mostrarán si se requieren concesiones en los rendimientos, especialmente en los tramos largos de la curva, o si la demanda resulta débil. Juan Carlos Mora, director ejecutivo de Bancolombia, advirtió que si el mercado concluye que los riesgos superan lo razonable, el Gobierno podría enfrentar serias dificultades para conseguir el financiamiento necesario. Las mayores partidas del Presupuesto General de la Nación 2027 se concentran en los ministerios de Educación, Salud y Trabajo, mientras el mercado espera señales concretas de la Ley de consolidación fiscal para calmar la tormenta.










