Déficit fiscal de Colombia alcanzará 7% del PIB en 2026 por subsidios a combustibles

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Las tensiones geopolíticas en Oriente Medio están impulsando un incremento en los subsidios al combustible en Colombia, lo que según Oxford Economics elevará el déficit fiscal del país a casi el 7% del PIB en 2026, un salto de 0,3 puntos porcentuales desde el 6,6% previsto inicialmente. Joan Domene, jefe para la región de esta consultora, presentó este pronóstico en un seminario web de previsiones regionales, destacando cómo el gobierno colombiano recurre a estos subsidios fiscales para amortiguar el alza de los precios internacionales del petróleo, en medio de ataques que han disparado el barril Brent hasta los 140 dólares en el corto plazo.

Este ajuste en las proyecciones también afecta las estimaciones para este año, profundizando el desequilibrio en las cuentas públicas colombianas debido a la volatilidad global del crudo. En menos de una semana, el saldo en caja del gobierno en el Banco de la República se redujo drásticamente de 15,2 billones a 6,6 billones de pesos, mientras que la inflación global podría subir dos puntos porcentuales en el segundo trimestre, generando presiones inflacionarias locales y un posible endurecimiento de la política monetaria con un aumento adicional de 75 puntos base en las tasas de interés.

Impacto regional y limitaciones políticas

El contexto de tensiones en Medio Oriente no solo afecta a Colombia, sino a toda Latinoamérica, aunque con respuestas variadas. En México, los subsidios mitigan el impacto al ser un exportador neto de petróleo; Brasil evita estas medidas y Petrobras traslada la volatilidad directamente a los consumidores, permitiendo que su banco central inicie recortes de tasas; Chile no implementa paliativos, con una inflación esperada del 3,7% y crecimiento del 2,1% para 2026; mientras que Perú anticipa medidas similares, con su sol y el peso chileno debilitados frente al dólar. En Colombia, estas dinámicas limitan el margen de maniobra política en un año de crecientes presiones electorales.

Oxford Economics subraya que estos subsidios, aunque necesarios para contener el impacto en los precios internos del combustible, agravan las finanzas públicas y complican la estabilidad macroeconómica, en un escenario donde la restrictiva política monetaria se endurece aún más ante las presiones inflacionarias derivadas del conflicto en Oriente Medio.

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