Déficit fiscal del 6,4% define agenda de segunda vuelta presidencial

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La segunda vuelta presidencial en Colombia, programada para el 21 de junio, tendrá como eje central el enfrentamiento de dos modelos económicos antagónicos ante una crisis fiscal sin precedentes. Abelardo de la Espriella, quien obtuvo más del 43% de los votos en la primera vuelta, e Iván Cepeda, que alcanzó cerca del 41%, proponen caminos opuestos para corregir un déficit fiscal que en 2025 cerró en 6,4% del PIB, según los programas de gobierno y un informe de Anif. La urgencia de un ajuste cercano al 4% del PIB, señalado por el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf) como el más ambicioso en décadas, domina el debate público y definirá cómo se financiarán sectores clave como la salud, la energía, el empleo y la inversión en los próximos años.

El economista Abelardo de la Espriella plantea un esquema proempresa con un Estado más pequeño, que incluye la reactivación de los hidrocarburos como motor de crecimiento y una reducción significativa del gasto público. En contraste, el senador Iván Cepeda propone un modelo con mayor intervención estatal para redistribuir la riqueza, desplazando el extractivismo hacia el agro y la economía popular. Ambas visiones chocan de frente en un escenario donde el Carf advierte que el ajuste fiscal requerido es el más ambicioso de las últimas décadas, lo que obligará al próximo mandatario a tomar decisiones drásticas desde el primer día.

Un duelo de modelos frente a la urgencia fiscal

La contienda electoral dejó un resultado cerrado que refleja la polarización del país. De la Espriella, con más del 43% de los votos en primera vuelta, y Cepeda, con cerca del 41%, ahora compiten por el favor del electorado en un ambiente marcado por la incertidumbre económica. El déficit fiscal de 6,4% del PIB registrado en 2025 superó las proyecciones iniciales y encendió las alarmas sobre la sostenibilidad de las finanzas públicas. Según el Carf, se necesita un ajuste cercano al 4% del PIB, lo que implicará recortes en el gasto o aumentos de ingresos, justo cuando ambos candidatos prometen expandir sus agendas prioritarias.

Las propuestas económicas no solo definirán la orientación del próximo gobierno, sino que incidirán directamente en la vida de los colombianos. Mientras De la Espriella apuesta por reducir el tamaño del Estado y dinamizar la inversión privada en sectores estratégicos como la minería y los hidrocarburos, Cepeda insiste en fortalecer la intervención estatal para redistribuir la riqueza y potenciar la agricultura y la economía popular. El desafío es enorme: en un contexto de bajo crecimiento, endeudamiento creciente y presión social, cualquier plan de ajuste fiscal deberá equilibrar la estabilidad macroeconómica con la urgencia de no profundizar las desigualdades. El resultado de las urnas el 21 de junio definirá no solo al próximo presidente, sino también el rumbo de la política económica colombiana en los años venideros.

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