Diana Ospina, víctima de un violento secuestro conocido como «paseo millonario» en Bogotá, entregó un extenso testimonio de más de cuatro horas ante una fiscal especializada del Gaula de la Fiscalía General de la Nación. El hecho ocurrió en la madrugada del 22 de febrero de 2026, cuando Ospina abordó un taxi público al salir del nightclub Theatron en el sector de Chapinero, en el norte de la capital. Allí, dos hombres subieron al vehículo, la retuvieron a punta de arma obligándola a agachar la cabeza, y la vendaron los ojos con una capucha, iniciando una retención que involucró a dos grupos criminales y culminó con el hurto de más de 40 millones de pesos mediante retiros en cajeros automáticos.
La odisea de Ospina comenzó en Chapinero y continuó hacia Ciudad Montes en Puente Aranda, para luego ser trasladada fuera de Bogotá a una segunda ubicación donde permaneció cautiva por más de 12 horas hasta su liberación en la noche del 23 de febrero. Durante el cautiverio, rechazó la comida que le ofrecieron y no sufrió más agresiones físicas en esa fase, aunque las cámaras de seguridad captaron al conductor del taxi y a los sujetos involucrados mostrando agresividad, nerviosismo e inexperiencia. El conductor, quien declaró el 24 de febrero, alegó ser víctima de amenazas, pero su versión ha sido contradicha por las evidencias recolectadas en la investigación basada en videos y registros.
Medidas de seguridad y contexto criminal
Las autoridades han reservado detalles adicionales para no entorpecer el proceso judicial, que apunta a una organización criminal vinculada a discotecas de Bogotá y con sospechas iniciales sobre el rol del taxista. En respuesta al caso, el Ministerio de Transporte, liderado por María Fernanda Rojas, ha activado medidas específicas para garantizar la seguridad de las mujeres en el transporte público individual.
«La seguridad no puede depender del miedo. Volver a casa no puede convertirse en un riesgo. Las mujeres tienen derecho a movilizarse sin temor y el Estado tiene la obligación de garantizar entornos seguros.»
María Fernanda Rojas, ministra de Transporte
Este incidente subraya la vulnerabilidad en las noches bogotanas y refuerza la necesidad de fortalecer los controles en el servicio de taxis, mientras la Fiscalía avanza en la captura de los responsables de este atroz «paseo millonario» que dejó a Ospina ilesa físicamente, pero marcada por el terror vivido.















