Diana Ospina, quien se convirtió en víctima de un secuestro extorsivo conocido como paseo millonario tras salir de la discoteca Theatron en el barrio Chapinero de Bogotá, relató el profundo impacto psicológico que ha tenido este hecho en su vida cotidiana y exigió que las autoridades lo investiguen como tal, en lugar de catalogarlo como un simple robo. El incidente ocurrió cuando Ospina fue abordada por un taxi a las 2:40 de la mañana, después de que un vehículo solicitado por aplicación no lograra concretarse, y fue interceptada por otro taxi del mismo propietario, lo que la llevó a un cautiverio de cerca de 40 horas en una vivienda, desde donde fue desplazada hacia Ciudad Montes y finalmente liberada en la vía a Choachí, en Cundinamarca, tras caminar hasta el CAI Mirador.
Durante el secuestro, los captores exigieron acceso a su información financiera para realizar extracciones bancarias, sin emplear violencia física pero dejando secuelas psicológicas profundas que han generado en Ospina un temor constante a salir a la calle. Su abogado, Felipe Peláez, denunció que se trata de una estructura criminal organizada, ya que en apariencia no era la primera vez que actuaban de esta manera, y la Fiscalía ya ha identificado al menos a cinco presuntos involucrados, incluido el conductor del taxi con antecedentes judiciales. Este caso, que se ha vuelto sonado en 2026, forma parte de un incremento alarmante de los paseos millonarios en Bogotá, con 37 reportes en 2025 según datos de la Siedco de la Policía, frente a solo ocho en 2024.
El testimonio de la víctima y la llamada a la acción
Ospina compartió su relato durante la carrera “Un paso adelante contra el secuestro y la extorsión” y en Noticias Caracol, destacando la necesidad de apoyo psicológico para superar el trauma. “Eso te cambia totalmente la vida, es complicado, todo se vuelve demasiado extraño, uno realmente siente el poder de todas las personas. Yo me siento demasiado afortunada y tenía algo en mi corazón que me decía que yo volvía a casa”, expresó la víctima, quien regresó a su hogar en Santa María del Lago, en Engativá. Además, agradeció la colaboración ciudadana: “Sin ustedes no hubiera sido posible volver a casa. Creo que es muy importante la colaboración de cada una de las personas que estuvo en su casa, que compartió mi foto, que estuvo pendiente”.
“Hay que tener mucho apoyo psicológico, es un día a la vez, toca tener paciencia, tener confianza y es un proceso que no es de la noche a la mañana, la verdad sí afecta bastante”
Diana Ospina, víctima
Por su parte, el abogado Peláez insistió en la gravedad del caso: “Estamos convencidos de que esto es una estructura criminal… en apariencia no era la primera vez que lo hacían”. Aunque el conductor del taxi alegó desconocer el plan criminal, las evidencias apuntan a una red bien coordinada. Este suceso subraya la urgencia de fortalecer las medidas contra estos delitos en la capital, donde el temor se extiende entre la ciudadanía ante el repunte de estas prácticas extorsivas.
“Estamos convencidos de que esto es una estructura criminal… en apariencia no era la primera vez que lo hacían”
Felipe Peláez, abogado de la víctima












