Diego Cadena tramitó en Cali nueva identidad para excapo en Santo Domingo Oeste

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Diego Cadena, exabogado del expresidente Álvaro Uribe y condenado a siete años de prisión por soborno, habría actuado como apoderado para gestionar un trámite notarial en una notaría de Cali que permitió a un excapo del cartel del Norte del Valle obtener una nueva identidad en República Dominicana. La revelación, hecha por el periodista Daniel Coronell de Caracol Radio, surge de una denuncia por pérdida de documentos presentada en 2019 ante la Policía Nacional de ese país, en el sector Monoguayabo de Santo Domingo Oeste. El procedimiento involucró una escritura pública que mantuvo el primer apellido del narcotraficante, eliminó el segundo y modificó su nombre de pila, facilitando la obtención de duplicados de cédula y pasaporte sin intervención de autoridades estadounidenses ni de la justicia colombiana.

El trámite se basó en un poder especial conferido a Cadena, quien fue condenado por intentar sobornar a Juan Guillermo Monsalve para modificar su declaración en el caso de presuntos nexos de Uribe con el paramilitarismo. El excapo, cuyo nombre no ha sido revelado, fue extraditado a Estados Unidos, juzgado allí y luego deportado a Colombia, donde ahora reside en dependencias estatales bajo tanto su identidad anterior como la nueva, ambas con el mismo número de cédula. La doble identidad fue detectada tras rastrear una red de falsificadores a partir de la denuncia por pérdida de documentos, aunque las autoridades dominicanas no lograron localizarlo pese a sus esfuerzos.

Audiencia clave en Bogotá definirá el futuro de Cadena

Este viernes 11 de marzo, a las 3:00 de la tarde, la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, bajo la presidencia del magistrado Carlos Héctor Tamayo Medina, celebrará una audiencia que decidirá si ratifica la condena de siete años contra Cadena o lo absuelve. Actualmente, el exabogado cumple prisión domiciliaria mientras se resuelve su caso, en medio de estas nuevas acusaciones que vinculan su nombre a maniobras para ayudar a un extraditado narcotraficante a evadir controles migratorios y documentales en el extranjero.

El caso pone en evidencia las complejas redes de influencias que rodean a figuras del pasado político y criminal en Colombia, donde trámites notariales aparentemente rutinarios sirven para reinventar identidades de personajes con extensos historiales judiciales, dejando preguntas abiertas sobre la vigilancia de estos procesos por parte de las autoridades tanto nacionales como internacionales.

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