El cantante colombiano Diego Daza conmovió a miles de seguidores al compartir un video en su cuenta de Instagram @diegodazam, donde pide ayuda para localizar a un repartidor de Rappi captado disfrutando de un concierto desde su motocicleta durante la edición 59 del Festival de la Leyenda Vallenata en Valledupar, capital del departamento del Cesar. El hecho ocurrió el viernes 1 de mayo de 2026, en medio del certamen que se desarrolla del 29 de abril al 2 de mayo, y el artista busca invitarlo a su propia actuación en la ciudad para recompensar su pasión por la música.
El video, que se viralizó rápidamente en redes sociales generando una ola de apoyo y colaboración entre los internautas, muestra al repartidor subido en la parte trasera de su moto, con el uniforme y la maleta de domicilios aún a cuestas, observando embelesado la presentación en uno de los escenarios del festival. Esta escena, captada durante uno de los conciertos del evento que busca preservar la tradición del vallenato desde su inicio en 1968, tocó el corazón de Daza, quien decidió movilizar a su comunidad digital en la búsqueda del protagonista anónimo.
Un festival cargado de historia y homenajes
La edición 59 del Festival de la Leyenda Vallenata rinde tributo a figuras icónicas como Israel Romero, Rafael Orozco y el Binomio de Oro de América, e incluye concursos, desfiles y una serie de conciertos en escenarios emblemáticos como el Parque de la Leyenda Vallenata, la Plaza Alfonso López, el Coliseo de Ferias Pedro Castro Monsalvo y el Centro Recreacional La Pedregosa. El evento culminará el 2 de mayo con la coronación del Rey Vallenata y presentaciones estelares de artistas como J Balvin, el Binomio de Oro, Churo Díaz y Elder Dayán Díaz.
“Encuéntrenme al Rappi. Ayúdenme a ubicar al señor de Rappi y avísenle que quiero invitarlo a un concierto hoy con nosotros aquí en Valledupar”
Diego Daza, cantante colombiano
Este gesto de Diego Daza no solo resalta la solidaridad en el mundo de la música vallenata, sino que también subraya el espíritu inclusivo del festival, donde un humilde repartidor se convirtió en el centro de atención por su dedicación a disfrutar del arte que define a la región. Mientras los seguidores continúan la búsqueda en redes, el incidente refuerza el impacto cultural del evento en Valledupar y su capacidad para unir a personas de todos los estratos sociales.












