La Dirección General Marítima de Colombia (Dimar) descartó cualquier amenaza de tsunami para la costa Pacífica colombiana tras el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el lunes 10 de agosto, pero advirtió que entre el 11 y el 19 de agosto se esperan niveles elevados del mar debido a la marea de sizigia, un fenómeno astronómico independiente al movimiento telúrico.
El sismo, cuyo epicentro se localizó a 20 kilómetros de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, se registró a las 7:34 de la mañana, según el Servicio Geológico Colombiano. Inmediatamente después, surgió la preocupación entre las comunidades costeras ante un posible tsunami, lo que llevó a la autoridad marítima a emitir un comunicado tranquilizador: “No existe amenaza de tsunami para la costa Pacífica colombiana tras el sismo de magnitud 7,4”, señaló Dimar en un mensaje citado por Revista Semana.
Marea de sizigia, un fenómeno diferente
Pese a que el riesgo de tsunami quedó descartado, la Dimar alertó que entre el 11 y el 19 de agosto se presentarán mareas altas por la llamada marea de sizigia o “puja”, que ocurre cuando la posición de la Luna favorece variaciones más extremas en el nivel del agua. Las proyecciones más críticas para el sábado 15 de agosto indican que Buenaventura podría alcanzar 4,91 metros; Bahía Solano, 4,06 metros; y Tumaco, 3,98 metros. Las zonas de mayor atención, según la autoridad marítima, son Bahía Solano, Guapi, Juanchaco y Tumaco.
“No existe amenaza de tsunami para la costa Pacífica colombiana tras el sismo de magnitud 7,4”
Dimar, autoridad marítima
Ante la alarma generada por el terremoto, Dimar separó ambos escenarios para evitar confusiones. El incremento del mar previsto no está relacionado con el sismo, sino exclusivamente con el ciclo lunar. La entidad mantiene una vigilancia permanente del océano Pacífico y comunicará cualquier cambio en las condiciones. Las autoridades recomiendan extremar las medidas de seguridad para habitantes, turistas, pescadores artesanales y navegantes, especialmente en los momentos en que el mar comienza a descender, cuando las corrientes son más peligrosas.










