Dimayor analiza oferta de Mauricio Correa por derechos de transmisión desde 2027

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La Dimayor estudia en estos momentos una oferta del exdirectivo de Mediapro y fundador original de Win Sports, Mauricio Correa, quien propone una alianza bajo la figura de joint venture para adquirir los derechos de transmisión de la Liga BetPlay a partir del año 2027. La información fue revelada el pasado miércoles 2 de septiembre en el podcast Historias Secretas, en medio de un clima de hermetismo impuesto por la propia Dimayor, que exige cláusulas de confidencialidad a todos los involucrados, limitando la información que trasciende al público. Win Sports, por su parte, tiene un plazo de dos meses para responder a la propuesta de Correa, lo que extendería la definición hasta noviembre.

La negociación de los derechos de transmisión se da en un contexto de profunda crisis interna en el fútbol colombiano. La asistencia a los estadios ha caído de manera significativa, los partidos se suspenden por hechos de violencia –como los ocurridos en el Estadio El Campín y en Palmaseca– y la imagen del torneo se deteriora ante los ojos de potenciales compradores internacionales. El periodista Alejandro Pino Calad describió la situación con crudeza: “El fútbol profesional colombiano está en una posición de negociación supremamente pobre. ¿Quién quiere ver un fútbol que se suspende porque entran hinchas a la cancha con cuchillos y machetes? ¿Quién quiere ver un fútbol que está siendo aplazado constantemente? ¿Quién quiere ver un fútbol que no está siendo atractivo ni siquiera para el fútbol profesional colombiano? Las taquillas no son buenas, las tribunas se ven vacías”. Estas declaraciones, sumadas a la información de que TNT Sports Argentina no estaría interesada en el mercado colombiano –según fuentes citadas por Pino Calad–, refuerzan la percepción de que la Dimayor negocia desde una posición débil.

Disputa interna por el reparto de ingresos

Detrás de la puja por los derechos de transmisión subyace una batalla frontal entre los clubes por la forma en que se distribuyen las millonarias sumas que genera el fútbol televisado. Por un lado, el bloque conocido como G8, conformado por Millonarios, Santa Fe, Nacional, Medellín, América, Cali, Junior y Once Caldas, reclama un reparto proporcional al peso televisivo de cada equipo, es decir, que quienes más audiencia generan reciban una tajada mayor. Por otro lado, el G7 –liderado por Llaneros– propone un esquema alternativo que combina una base igual para todos los clubes, una medición de rating anual por partido, un porcentaje por resultados deportivos y, además, un 10% adicional para aquellos equipos que demuestren mejor gestión administrativa, financiera y de marketing, tomando elementos de la Bundesliga alemana y la Premier League inglesa. Pino Calad explicó que, bajo esa propuesta, “el campeón ganaría muchísimo más”. Sin embargo, se enfrentan a un bloque de 14 equipos opositores que, según el periodista, “están parados a morir con que a ellos les tienen que respetar que se ganen la misma plata que Nacional y que la misma plata que Millonarios y que la misma plata que América y que la misma plata que todos los equipos que sí prenden televisores”.

El dato numérico es clave: para cambiar los estatutos de la Dimayor se necesitan 24 votos de los 36 clubes afiliados, es decir, las dos terceras partes. El bloque reformista, que suma el G8 y el G7, podría alcanzar 22 equipos si se incorporan Deportes Tolima, Atlético Bucaramanga y Fortaleza CEIF, pero aún faltarían dos votos para la mayoría calificada. Entre los opositores al cambio figuran Boyacá Chicó, Patriotas, Deportes Quindío y Cúcuta Deportivo. Pino Calad puso como ejemplo el caso de Deportes Quindío, que lleva 11 años en la Primera B sin perder su condición de categoría A en el reparto económico, lo que calificó de “ridículo”.

“Yo hoy tengo que ser supremamente cuidadoso, porque dependiendo de las cosas que cuente se puede saber quién contó o no, y estamos hablando de demandas millonarias por contar cositas”

Alejandro Pino Calad, periodista

Mientras tanto, los clubes aspiran a recibir 100 millones de dólares por la futura negociación de los derechos, pero las cifras que han trascendido hasta ahora están por debajo de esa expectativa. La Dimayor, envuelta en un velo de confidencialidad, deberá resolver en los próximos meses no solo la oferta de Mauricio Correa, sino también el modelo de reparto que definirá el futuro económico del fútbol colombiano. El plazo para que Win Sports responda vence en noviembre, y el país entero espera una definición que podría cambiar por completo el mapa de la transmisión deportiva.

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