La asamblea de clubes afiliados a la Dimayor ha aprobado una modificación al reglamento de los torneos oficiales de la Liga BetPlay, permitiendo que los cuatro jugadores extranjeros inscritos por cada equipo puedan estar simultáneamente en cancha. Esta iniciativa, impulsada por Tulio Gómez, máximo accionista del América de Cali, busca equiparar la liga colombiana con competencias internacionales más competitivas.
Desde 1993, la norma vigente limitaba a tres extranjeros en cancha a pesar de que los clubes podían inscribir hasta cuatro, una restricción que ahora se elimina por completo. La decisión, tomada en la asamblea de clubes, responde a la necesidad de modernizar el fútbol colombiano, según argumenta Gómez, quien destaca que en Brasil se permiten hasta nueve extranjeros sin que esto haya frenado su posición como el mayor exportador de talento a nivel mundial.
La visión de Tulio Gómez sobre la competencia extranjera
En el América de Cali, los extranjeros representan alrededor del 20 por ciento del presupuesto, pero Gómez enfatiza que prioriza la repatriación de jugadores colombianos, aunque reconoce que estos suelen ser más costosos que los foráneos. Ejemplos de extranjeros exitosos en el fútbol colombiano, como Germán Cano, Franco Armani y Juan Ignacio Dinenno, ilustran cómo su presencia no ha impedido el desarrollo local, contrarrestando críticas sobre un posible impacto negativo en la exportación de talento nacional.
«No hay que tenerle miedo a la competencia, sino a nuestra incompetencia».
Tulio Gómez, máximo accionista del América de Cali
«Si hay cuatro extranjeros contratados, pues que puedan jugar los cuatro. No conozco ninguna liga que permita menos extranjeros en campo que Colombia».
Tulio Gómez, máximo accionista del América de Cali
Las declaraciones de Gómez también subrayan que repatriar colombianos resulta costosísimo en comparación con contratar extranjeros, y reitera que cuatro foráneos en cancha no afectan a los jugadores locales. Esta reforma abre un nuevo capítulo en la Liga BetPlay, prometiendo mayor espectáculo y alineación con estándares globales, aunque persisten debates sobre sus efectos a largo plazo en el fútbol colombiano.










