La Dimayor evalúa modificar el formato de la segunda fase de la Liga BetPlay 2026-II, pasando de los tradicionales cuadrangulares a un sistema de playoffs, como medida para recuperar el calendario deportivo tras la suspensión del campeonato por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia. El presidente de la entidad, Carlos Mario Zuluaga, confirmó que se estudia reemplazar los grupos de cuatro equipos por eliminatorias directas entre los ocho clasificados, una decisión que busca acelerar la definición del torneo y mitigar el impacto de los días perdidos.
El sismo, ocurrido el lunes 10 de agosto de 2026 a las 7:34 de la mañana, con epicentro en San José del Palmar, Chocó, ha dejado hasta el momento 273 fallecidos y 40.753 familias afectadas, según el corte más reciente al 13 de agosto. La tragedia obligó a la Dimayor a decretar una suspensión total de la actividad futbolística, que se extenderá hasta el 19 de agosto de 2026, cuando se espera retomar las competencias. Sin embargo, el retraso ha puesto en jaque la fecha prevista para coronar al campeón, inicialmente fijada para el 13 de diciembre, que ahora se proyecta, como mínimo, para el 22 de diciembre, incluso si se adopta un ritmo de juego de domingo, miércoles y domingo.
La propuesta de sustituir los cuadrangulares por playoffs no es nueva en el fútbol colombiano. Ya se había planteado para la Liga BetPlay 2026-I, con el objetivo de concluir antes del inicio del Mundial de 2026. En esta ocasión, la emergencia sísmica le da un nuevo impulso, aunque la Dimayor aún no ha convocado la asamblea extraordinaria de clubes que debe votar el cambio. La reducción de partidos que implican los playoffs —eliminatorias directas en lugar de los dos grupos de cuatro— permitiría al torneo avanzar más rápido, pero la decisión final depende del consenso entre los equipos.
El dilema de los equipos y los escenarios
Carlos Mario Zuluaga reconoció la complejidad de la situación, especialmente por las condiciones dispares en que se encuentran los clubes tras el terremoto. «Habían equipos que querían jugar, otros que no es que no quisieran sino que estaban imposibilitados para hacerlo», declaró el dirigente, reflejando las dificultades logísticas y estructurales que enfrentan varias instituciones. Algunas sedes emblemáticas, como el estadio Hernán Ramírez Villegas de Pereira —que se encontraba en proceso de remodelación— y el Pascual Guerrero de Cali, deberán ser sometidas a rigurosas revisiones para descartar daños estructurales. Ante esta incertidumbre, clubes como el América de Cali ya consideran a Bogotá como sede alternativa para sus partidos como local.
«Habían equipos que querían jugar, otros que no es que no quisieran sino que estaban imposibilitados para hacerlo»
Carlos Mario Zuluaga, presidente de la Dimayor
Más allá de la urgencia deportiva, la Dimayor también debe garantizar el cumplimiento de sus compromisos comerciales. Zuluaga mencionó explícitamente la necesidad de asegurar el contenido contratado con el canal licenciatario, Win Sports, lo que añade presión para encontrar una solución rápida y viable. Mientras no se confirme la asamblea extraordinaria ni se vote el cambio de formato, el fútbol colombiano sigue en vilo, esperando que la emergencia sísmica no termine por fracturar también el calendario de una liga que lucha por mantenerse en pie tras uno de los eventos naturales más devastadores de su historia reciente.










