El director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Juan Felipe Harman, puso en conocimiento de la Fiscalía cinco denuncias penales por el presunto despojo de tierras, amenazas e intimidaciones contra campesinos beneficiarios de la reforma agraria, hechos que, según dijo, revelan un patrón de violencia intensificado tras las recientes elecciones y en el marco del periodo de empalme gubernamental.
Harman advirtió que en la última semana se registraron más de seis fincas afectadas con amenazas y amedrentamiento en los departamentos de Córdoba, Meta y zonas del Magdalena Medio, específicamente en Puerto Boyacá, La Dorada, Puerto López y Buenavista. El funcionario señaló a actores criminales y particulares de buscar frenar la implementación de la reforma agraria y el Punto 1 del Acuerdo Final de Paz, que contempla la reforma rural integral. “Ya hay un patrón de comportamiento en las fincas recuperadas por la reforma agraria. Hay más de seis fincas en las que han llegado a amenazar, a amedrentar a los campesinos en una semana. Nosotros no lo podemos pasar por alto, no podemos permitirlo”, afirmó Harman.
Ataques con arma larga y golpizas a menores
Entre los hechos denunciados, la ANT destacó un ataque armado ocurrido el pasado 25 de junio en la vereda Nare de Puerto López, Meta, contra una familia campesina en el predio La Primavera, donde una menor de edad resultó golpeada. También se reportaron amenazas de muerte en la Hacienda La Palmira, en Córdoba, e intimidaciones al consejo comunitario Zabaletas en Tuluá, Valle del Cauca. La Agencia identificó a presuntos responsables como alias Don Julio, quien estaría detrás de advertencias a campesinos en Puerto Boyacá, La Dorada y Córdoba; alias Gina, quien amenaza a comunidades en Córdoba; y un señor de apellido Meyendorff, propietario de dos fincas recuperadas —una en Puerto López y otra en Buenavista— donde se registraron golpizas y heridas con arma larga. Asimismo, se reportó un ataque con arma larga contra un contratista de la ANT en Antioquia, atribuido a las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, y el asesinato de Alfredo Vasco en el predio La Regina, así como el homicidio de la lideresa indígena Omaira Pancho en Inzá, Cauca.
“No están solas, la reforma agraria llegó para consolidarse. El mensaje al país es rodear esas fincas de la reforma agraria. Lo que ocurra o pase en esas fincas va a desatar un nuevo ciclo de violencia y de despojo en este país. Nosotros no lo podemos permitir”.
Juan Felipe Harman, director de la ANT
En un pronunciamiento público, la ANT rechazó la escalada de violencia contra comunidades campesinas, indígenas y afrodescendientes vinculadas a procesos de acceso a la tierra, y solicitó respaldo a la Fiscalía, la fuerza pública y la Procuraduría para investigar los hechos y proteger a las comunidades. Harman hizo un llamado al nuevo gobierno para que asuma una posición abierta sobre estos temas, superando cualquier diferencia política. “Esto tiene que superar cualquier diferencia política, porque lo que no podemos naturalizar es que lleguen personas armadas a las fincas recuperadas para darle ultimátum a los campesinos y obligarlos a salir”, concluyó el director de la ANT, reafirmando que la reforma agraria continuará su implementación como garantía para la vida digna y la soberanía alimentaria.












