La directora nacional de Inteligencia de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, alertó el miércoles 18 de marzo ante el Comité de Inteligencia del Senado sobre el riesgo tangible que representan el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las Farc para la seguridad regional y los ciudadanos estadounidenses, al ser responsables de producir y traficar grandes volúmenes de cocaína hacia los mercados de Estados Unidos y Europa, lo que genera inestabilidad en la zona y amenaza directa a la población norteamericana.
Durante su intervención, Gabbard enfatizó que estas organizaciones criminales transnacionales con base en Colombia, junto a grupos armados ilegales como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el ELN, no solo se dedican al narcotráfico sino que también están vinculados a delitos violentos que afectan directamente a personas comunes en Estados Unidos, contribuyendo así a la desestabilización de la región.
Contexto de amenazas terroristas en América Latina
El informe anual sobre terrorismo del Departamento de Estado de 2023 identificó al ELN, las disidencias de las Farc —incluidas la Segunda Marquetalia de Iván Márquez y el Estado Mayor Central de Iván Mordisco— y Sendero Luminoso como las principales amenazas terroristas en América Latina, destacando sus acciones como atentados con explosivos, secuestros y ataques contra infraestructuras civiles, militares y policiales en Colombia y Venezuela. Además, se ha detectado la presencia de Hizbulá en la región para recaudar fondos, con actividades identificadas en Estados Unidos, Brasil, Chile, Colombia, Panamá y Perú; en este sentido, las autoridades brasileñas frustraron en 2023 un plan del grupo contra la comunidad judía en ese país.
“Las organizaciones criminales transnacionales con base en Colombia y los grupos armados ilegales, como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Ejército de Liberación Nacional, son responsables de producir y traficar grandes volúmenes de cocaína hacia los mercados de Estados Unidos y Europa”.
Tulsi Gabbard, directora nacional de Inteligencia de Estados Unidos
En un desarrollo relacionado dentro del ámbito de inteligencia estadounidense, Joe Kent, exjefe del Centro Nacional de Contraterrorismo, renunció cuestionando en una carta la guerra con Irán, argumentando que “Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación y está claro que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y de su poderoso lobby estadounidense”, lo que añade capas a las discusiones sobre prioridades en la lucha contra el terrorismo global.
“Estas y otras organizaciones transnacionales criminales continúan representando un riesgo muy tangible e individualizado de delitos violentos para los ciudadanos estadounidenses comunes, además de contribuir a la inestabilidad regional”.
Tulsi Gabbard, directora nacional de Inteligencia de Estados Unidos
Estas declaraciones de Gabbard subrayan la persistente preocupación de Washington por el impacto del narcoterrorismo colombiano en su seguridad nacional, en un contexto donde las autoridades regionales enfrentan desafíos crecientes para desmantelar estas redes que alimentan la violencia y el crimen organizado más allá de las fronteras.












