Ángela Trujillo, directora de profesores e investigación de la Facultad de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de la Sabana, descartó que ser therian constituya una patología y llamó a un diálogo abierto con los adolescentes para comprender esta tendencia que ha ganado visibilidad en Latinoamérica durante febrero de 2026. En entrevista con Infobae Colombia, la experta analizó la comunidad therian, diferenciándola de los furries, y recomendó a los padres educarse sobre el tema, monitorear las redes sociales de sus hijos y evitar juicios precipitados, especialmente en contextos como Colombia donde se han reportado avistamientos en parques, escuelas y universidades, incluyendo una caminata en manada y meditación bajo la luna llena el 21 de febrero en el parque Olaya Herrera de Pereira.
Los therians se identifican de forma innata con un animal no humano, percibiéndolo como parte esencial de su ser y no como un simple pasatiempo, a diferencia de los furries, cuyo interés radica en un hobby artístico centrado en personajes animales antropomórficos. Esta distinción es clave, según Trujillo, ya que los therians buscan autenticidad al actuar como los animales con los que se identifican, mientras que los furries se inclinan por el juego creativo. La tendencia, impulsada por las redes sociales, responde a la búsqueda de identidad y pertenencia en adolescentes, similar a subculturas pasadas como los punks o los emos, y puede surgir como respuesta a experiencias de acoso escolar, fobia social o abuso.
Una etapa influida por las redes, no un problema médico
Videos de therians en espacios públicos como parques han generado debates sobre la autoexpresión en escuelas y universidades colombianas. Trujillo enfatizó que esta identidad no cruza la línea hacia un trastorno salvo cuando implica pérdida de contacto con la realidad, incapacidad para funcionar adaptativamente en sociedad o riesgo físico, ya que los therians son conscientes de su condición humana.
«Los therian sienten identidad con un animal que no es para nada humano. No es un pasatiempo, es lo que ellos son. Los therian indican que es algo innato que viene con ellos. El objetivo del furry es un juego, pero el del therian es buscar autenticidad; actúan como animales.»
Ángela Trujillo, directora de profesores e investigación de la Facultad de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de la Sabana
La experta describió el fenómeno como una etapa de identidad influida por las redes sociales, pero no como un problema médico, sino como una manifestación de adolescentes que aún no saben quiénes son, algo que ha aparecido antes pero ahora es más visible gracias a la viralidad digital.
«La respuesta es que es una etapa de identidad que está influida por las redes sociales, pero no es un problema médico. Es más un problema de no saber quiénes son. No es la primera vez que aparecen, solo que ahora son visibles.»
Ángela Trujillo, directora de profesores e investigación de la Facultad de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de la Sabana
«Es un trastorno cuando se cruza esa línea hacia la pérdida de contacto con la realidad o la incapacidad de funcionar de forma normal, de forma adaptativa con la sociedad. La identidad por sí sola no es una patología. Ellos saben que no son animales, ellos saben que son humanos.»
Ángela Trujillo, directora de profesores e investigación de la Facultad de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de la Sabana
Para enfrentar esta realidad, Trujillo insistió en la necesidad de una comunicación completamente abierta con los adolescentes, para que no se refugien en ese mundo, y urgió a los padres a instruirse sobre la comunidad therian, que ofrece un sentido de pertenencia en tiempos de incertidumbre juvenil.
«Lo importante es tener una comunicación con el adolescente completamente abierta para que no se escondan en ese mundo. Es importante que los padres se eduquen.»
Ángela Trujillo, directora de profesores e investigación de la Facultad de Ciencias del Comportamiento de la Universidad de la Sabana
En regiones como Manizales y Pereira, donde eventos como la caminata en manada han captado atención, este llamado al diálogo busca fomentar comprensión en lugar de estigma, promoviendo una convivencia saludable en entornos educativos y públicos.















