La directora del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf), María Carolina Restrepo, desató una nueva ola de críticas en redes sociales luego de publicar en su cuenta de X (antes Twitter) una imagen generada con inteligencia artificial en la que aparece vestida como la maestra Tronchatoro, el célebre personaje de la película Matilda que maltrata a los niños. La imagen, difundida en la noche del miércoles 19 de agosto, muestra a Restrepo junto al mural de “Resistencia Chiquita”, el mismo que días antes había ordenado borrar, y la acompañó con el mensaje: “Me encanta!!! Un poquito repuesta”. La publicación se da en medio de la polémica que estalló luego de que la funcionaria calificara de “abusivo” dicho mural, elaborado con tiza por niñas del colectivo del mismo nombre.
El mural fue creado en 2023 durante la gestión de la exdirectora Astrid Cáceres, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y la Niña, con la participación del colectivo “Resistencia Chiquita”, un grupo de niñas bogotanas que se formó tras el asesinato de Yuliana Samboní en 2016. En un video grabado por la propia Restrepo en la sede principal del Icbf, se escucha a la directora decir: “Cómo usan a los niños. Esto es absolutamente abusivo. Un niño qué va a saber, dizque de resistencia chiquita. ¡Qué es eso! ¿Cómo pueden usarlos? Miserables. Cuando lo que tienen es que jugar”. La funcionaria ordenó entonces eliminar la obra y neutralizar el vocabulario en la entidad, lo que desató críticas de sectores que defienden la participación infantil.
Reacciones en redes y defensa de la exdirectora
La publicación de la imagen vestida de Tronchatoro generó una avalancha de comentarios negativos. Un usuario anónimo citado en el artículo escribió: “Y esta es la señora que va a velar y defender los derechos de niños, NIÑAS y adolescentes… feliz de verse representada en un personaje que lxs maltrataba. Cada cosa es peor”. Otro agregó: “Vos das vergüenza. Que miedo que los niños, NIÑAS y adolescentes estén en manos de semejante ignorante y retardataria. Tenga algo de altura para su cargo”. Incluso hubo quienes ironizaron con posturas políticas: “Estoy muy de acuerdo con usted señora, borre todo eso, que Tal!! es mejor enseñarle a los niños como el gobierno Israel (aliado gobierno del Tigre) defienden, cuidan y educan a los niños de Gaza. Eso sí es educación”.
“Cómo usan a los niños. Esto es absolutamente abusivo. Un niño qué va a saber, dizque de resistencia chiquita. ¡Qué es eso! ¿Cómo pueden usarlos? Miserables. Cuando lo que tienen es que jugar”
María Carolina Restrepo, directora del Icbf, en video grabado en la sede principal
Ante la controversia, la exdirectora Astrid Cáceres defendió el mural como una iniciativa pedagógica para promover espacios seguros y de expresión infantil, descartando cualquier manipulación adulta. Cáceres explicó que la frase “resistencia chiquita” no fue impuesta por adultos, sino que era el nombre del colectivo creado por las propias niñas. La actual directora, por su parte, emitió un pronunciamiento posterior en el que argumentó: “Una niña de seis años puede preguntar, indignarse, sentir miedo, tener ideas y expresar lo que piensa. Su voz merece ser escuchada y respetada. Pero una niña de seis años no constituye, organiza, estructura y sostiene autónomamente durante años un colectivo. Ahí, necesariamente, intervienen adultos”.
El episodio ha reavivado el debate sobre la libertad de expresión infantil, el uso de los niños en causas políticas y el rol del Icbf en la protección de la infancia, en medio de una gestión que ya suma múltiples cuestionamientos por parte de organizaciones defensoras de derechos humanos.










