La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, denunció que disidencias de las Farc estarían entregando carnés y citando a reuniones para presionar a los votantes de cara a las elecciones del próximo 21 de junio. En un pronunciamiento reciente, la mandataria señaló que estos grupos ilegales han mutado sus estrategias de control territorial, pasando de los enfrentamientos armados a lo que denominó una “coerción social” que busca influir directamente en el comportamiento electoral de la población.
Según Matiz, esta práctica se estaría presentando con especial énfasis en municipios vulnerables del departamento, como Ataco, donde las disidencias han asumido funciones que corresponden al Estado, como la carnetización de ciudadanos y la convocatoria a reuniones. “Aquí hay que dejar claro que existe una mutación de la política electoral y esa mutación hoy en día ya no se da con enfrentamientos que se presenten entre grupos al margen de la ley y la fuerza pública, sino que hoy lo que vivimos es una coerción social”, afirmó la gobernadora.
Inversión social y presencia de fuerza pública como respuesta
Frente a esta situación, el gobierno departamental ha activado una estrategia que combina presencia de la fuerza pública con inversión social en las zonas más afectadas. Matiz destacó que, como parte de estas acciones, se han entregado 4.200 paquetes de ayuda alimentaria a menores en el municipio de Ataco, y se han destinado más de $2.000 millones para infraestructura educativa en todo el departamento. “Vemos cómo carnetizan a la gente, la citan a reuniones, asumen en algunas ocasiones funciones que le corresponden al mismo Estado. Eso lo estamos combatiendo con presencia de nuestra fuerza pública y con inversión social”, explicó.
“Vamos a dejar esas alertas tempranas ahí y ya tenemos desde el gobierno departamental unas estrategias marcadas que le queremos dar a conocer desde nuestra fuerza pública para poder incrementar esas estrategias y garantizar que tengamos una jornada electoral en paz, con tranquilidad, pero, además de eso, lo más importante, que se garantice el derecho que tienen los tolimenses de salir a votar libremente sin coerción alguna”
Adriana Magali Matiz, gobernadora del Tolima
La mandataria anunció que las alertas tempranas identificadas serán presentadas en una comisión de seguimiento que se realizará el miércoles previo a las elecciones. Este fenómeno de coerción social no es exclusivo del Tolima, sino que también se ha reportado en otros departamentos como Caquetá, Guaviare y Putumayo, donde según líderes sociales, autoridades y miembros de la Fuerza Pública, disidencias estarían convocando a presidentes de Juntas de Acción Comunal para influir en los comicios. Algunos municipios contarán con vigilancia especial y equipos de observación internacional para garantizar la transparencia del proceso electoral.












