Un fuerte cruce de declaraciones se desató en redes sociales entre el alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, y el presidente de la República, Gustavo Petro, luego de que el DANE revelara las cifras de pobreza monetaria para la capital del Atlántico durante el año 2025. El mandatario local celebró los resultados atribuyéndolos a su modelo de gestión, mientras que el jefe de Estado le respondió de manera directa, señalando que la verdadera causa es el aumento del salario mínimo real impulsado por su gobierno. La controversia pone sobre la mesa la pregunta por quién debe llevarse el crédito de que 82.000 personas hayan salido de la pobreza monetaria y 35.000 hayan superado la pobreza extrema en Barranquilla durante el año anterior.
El origen del debate
Todo comenzó cuando Alejandro Char publicó en sus redes sociales los resultados oficiales del DANE, que muestran que la tasa de pobreza monetaria en Barranquilla pasó del 29,7% al 23,4%, mientras que la pobreza extrema se redujo del 9,2% al 6,6%. En su mensaje, el alcalde afirmó que «estos resultados son el reflejo de una ciudad que ha trabajado de manera consistente para generar oportunidades», y vinculó el logro a un modelo de desarrollo urbano que comenzó en 2008, basado en generación de empleo, fortalecimiento educativo, apoyo a emprendedores y atracción de inversión privada. Además, destacó que la reducción en Barranquilla se encuentra por debajo del promedio nacional.
Horas después, el presidente Gustavo Petro respondió de manera directa y en tono desafiante desde su cuenta en la misma red social: «¡Ay Dios!, la caída de la pobreza monetaria, es decir el aumento de la cantidad de dinero en el bolsillo y en la caja de cada familia, creció porque se incrementó el salario mínimo real, Char. Eso no depende de usted». El mandatario nacional desestimó así el argumento de la gestión local y puso el acento en la política salarial de su administración como el motor principal de la mejora en los indicadores sociales. Petro aseguró que el incremento del salario mínimo real elevó los ingresos de los hogares y dinamizó la economía, beneficiando especialmente a ciudades del Caribe como Barranquilla, Santa Marta y Cartagena.
Las cifras de la discordia
Las estadísticas oficiales indican que en 2025 un total de 82.000 personas salieron de la pobreza monetaria en Barranquilla, mientras que 35.000 superaron la pobreza extrema. La tasa de pobreza monetaria se ubicó en 23,4%, lo que representa una caída de 6,3 puntos porcentuales frente al 29,7% registrado en el período anterior. En cuanto a la pobreza extrema, la reducción fue de 2,6 puntos, pasando de 9,2% a 6,6%. Estas mejoras significativas desataron el debate sobre sus causas.
El presidente Petro no solo se limitó a atribuir el logro al salario mínimo, sino que también mencionó otras políticas de su gobierno. «Usted y sus amigos lo que están proponiendo es hacer fracking y acabar con el agua, es decir con la agricultura, y además, establecer el salario por horas es decir, acabar con el nivel de vida de las y los trabajadores del Caribe y de Colombia», escribió Petro, quien añadió que «eso arrastrará la economía nacional a la ruina». El mandatario también destacó que más de 35.000 millones de dólares ingresaron al país por turismo extranjero durante su administración, un factor que, según él, también contribuyó a la reducción de la pobreza.
«Estos resultados son el reflejo de una ciudad que ha trabajado de manera consistente para generar oportunidades»
Alejandro Char, alcalde de Barranquilla
«¡Ay Dios!, la caída de la pobreza monetaria, es decir el aumento de la cantidad de dinero en el bolsillo y en la caja de cada familia, creció porque se incrementó el salario mínimo real, Char. Eso no depende de usted»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Más allá del intercambio de dardos, el presidente Petro proyectó que al finalizar su mandato un total de 7,5 millones de personas habrán mejorado sus condiciones de pobreza y pobreza extrema en todo el país. Por su parte, el alcalde Char mantiene que el modelo de ciudad implementado desde hace más de una década es el responsable de los buenos resultados, dejando en evidencia la profunda brecha política entre el gobierno nacional y una de las administraciones locales más emblemáticas del Caribe colombiano. La discusión, lejos de apagarse, refleja las distintas visiones sobre cómo se combate la pobreza en Colombia.












