Disputa Invías-Antioquia retrasa equipos electromecánicos en Túnel del Toyo, vía Medellín-Urabá

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El Túnel del Toyo, parte clave de la vía al mar que conecta Medellín con Urabá a lo largo de 37,7 kilómetros, enfrenta serios retrasos en su puesta en operación debido a la falta de avances en la instalación de equipos electromecánicos esenciales para seguridad, ventilación, iluminación y funcionamiento general. Esta situación ha generado una disputa pública entre el Gobierno Nacional, liderado por el presidente Petro a través del Invías, y las autoridades locales de Antioquia, incluyendo la Gobernación y la Alcaldía de Medellín. Los equipos, adquiridos por el Invías y almacenados en Bogotá y Medellín, están listos pero no se han instalado, en medio de un acuerdo firmado ante la Contraloría el 7 de mayo de 2024 que ya fue superado sin resultados.

El tramo uno de la vía, que abarca 18,2 kilómetros con nueve kilómetros de túnel, ya está finalizado y a cargo de la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Medellín, mientras que el tramo dos presenta un avance del 72 por ciento, con cierre de obras civiles previsto para finales de 2026. El contrato electromecánico, adjudicado al Consorcio Calma por cerca de 500.000 millones de pesos, muestra progresos en ingeniería y compras, pero la instalación depende de la culminación de las obras civiles gestionadas por las entidades locales. La interventoría, a cargo del Consorcio Toyo 2021 y gerenciada por José Fernando Flórez, ha advertido que las condiciones actuales no permiten una interacción activa entre la obra civil y los equipos.

Cruces de reclamos por incumplimientos

La tensión escaló tras la superación del plazo acordado en la Contraloría, con el Invías exigiendo la entrega formal de las obras civiles antes de proceder con la instalación, argumentando que técnicamente solo es viable una vez la infraestructura esté completamente terminada. Fuentes cercanas al proceso acusan a la Nación de incumplimiento evidente, mientras que las autoridades locales reclaman lo contrario. Este proyecto, considerado la mayor obra vial de Colombia y América Latina, fue transferido en su tramo dos de la Nación a las entidades departamentales y municipales, prometiendo recortar entre 300 y 500 kilómetros en corredores viales y canalizar el 30 por ciento del transporte de carga nacional por esta ruta estratégica.

“Ese plazo se superó sin que se haya iniciado la instalación. Esto constituye un evidente incumplimiento de la nación frente a lo pactado en la Contraloría”

Fuente cercana al proceso

“La instalación de estos sistemas no depende de su disponibilidad, sino de la culminación de las obras civiles del túnel, que están a cargo de la Gobernación de Antioquia. Técnicamente, los equipos electromecánicos solo pueden instalarse una vez la infraestructura civil esté completamente terminada y formalmente entregada”

Invías

José Fernando Flórez, gerente de la interventoría del Consorcio Toyo 2021, ha precisado que a medida que ciertos frentes de obra lo permitan se iniciará la instalación, aunque reitera que no puede haber una interacción activa porque las condiciones no son las más adecuadas. Este retraso pone en riesgo el cronograma de puesta en servicio, afectando directamente la conexión entre Medellín y Urabá, con impactos en la logística, las exportaciones, el turismo y la competitividad regional.

“A medida que ciertos frentes de obra lo permitan, iremos iniciando la instalación”

José Fernando Flórez, gerente interventoría Consorcio Toyo 2021

“no puede haber una interacción activa entre la obra civil y los equipos electromecánicos, porque las condiciones no son las más adecuadas”

José Fernando Flórez, gerente interventoría Consorcio Toyo 2021

La noticia surge precisamente por el cruce de reclamaciones públicas, destacando la urgencia de resolver esta disputa para no comprometer los beneficios esperados de esta arteria vial vital para el noroeste colombiano.

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