Disputa por herencia de $300.000 millones amenaza Aerocafé en Caldas y megaproyectos

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Una intensa disputa judicial por la herencia de 300 mil millones de pesos en la familia Solarte pone en riesgo la continuidad de megaproyectos de infraestructura en Colombia, como el Aeropuerto del Café (Aerocafé) en Caldas, la avenida 68 en Bogotá y el aeropuerto de Tolú. Diego Alejandro Solarte, uno de los herederos, ha denunciado ante la Fiscalía y la Superintendencia de Sociedades a sus hermanos Luis Fernando Solarte y Gabriel David Solarte por presuntas maniobras de apropiación de patrimonio familiar, incluyendo un préstamo de cerca de 99 mil millones de pesos otorgado por el Fideicomiso Unión Global a la empresa Sonacol (Solarte Nacional de Construcciones S.A.S.), así como falsificación de firmas que habrían afectado licitaciones públicas. El conflicto se origina tras la muerte en 2012 de Luis Héctor Solarte, fundador del Grupo Empresarial LHS hace más de 50 años, cuya estructura pasó al control de sus hijos.

La denuncia de Diego Solarte, respaldada por sus abogados Ismael Arciniegas y Daniel Largacha Torres, apunta a irregularidades en fideicomisos como el Patrimonio Autónomo Derechos Económicos BTS y el Fideicomiso Unión Global, con el préstamo autorizado en 2017 y desembolsos hasta 2020. Estos hechos han generado una deuda interna por impago de intereses que supera los 150 mil millones de pesos, y afectan la participación de Sonacol del 13,25% en Autopistas del Nordeste S.A.S., clave para contratos como Conexión Norte. Una investigación reciente de la revista Cambio ha visibilizado el proceso judicial en curso, alertando sobre posibles fraudes y la falta de transparencia que amenaza la estabilidad financiera de empresas como Constructora LHS S.A.S. para participar en licitaciones estatales.

Impacto en megaproyectos y estabilidad empresarial

Los proyectos en jaque incluyen no solo Aerocafé y el aeropuerto de Tolú, sino también la avenida 68 de Bogotá, donde la capacidad financiera de Sonacol depende crucialmente de su activo en Autopistas del Nordeste, fortalecido por el controvertido préstamo. Alianza Fiduciaria S.A., al detectar alteraciones en firmas de representantes legales en instrucciones a Fiduciaria Bancolombia S.A., citó una reunión del comité fiduciario del Fideicomiso Unión Global, según una carta interna revelada por Cambio.

«Alianza Fiduciaria S.A., una vez tuvo conocimiento que hubo alteraciones respecto de la firma de sus representantes legales en las instrucciones remitidas a Fiduciaria Bancolombia S.A., procedió a citar reunión del comité fiduciario del Fideicomiso Unión Global»

Carta interna de Alianza Fiduciaria S.A., citada por Cambio

Ismael Arciniegas, abogado de Diego Solarte, enfatiza que sin esa participación en Autopistas del Nordeste, Sonacol no cumpliría los requisitos financieros para licitar en proyectos como Aerocafé. Por su parte, Juan Felipe Criollo, representante legal de Luis Fernando y Gabriel David Solarte, rechaza las acusaciones, asegurando que existen pruebas materiales de que los fondos se destinaron al mantenimiento del patrimonio personal y empresarial, que sostiene cientos de empleos.

«Si Sonacol no contara con esa participación en Autopistas del Nordeste (que es su mayor activo gracias al préstamo del fideicomiso), sus estados financieros no cumplirían los requisitos para licitar proyectos como Aerocafé. Es decir, sin Nordeste, Sonacol no tendría capacidad financiera demostrable para participar en ese tipo de procesos»

Ismael Arciniegas, abogado de Diego Solarte

«Esos hechos que se manifiestan en la denuncia son absolutamente falsos… existen suficientes elementos materiales probatorios para evidenciar que todos los dineros tienen una destinación específica y que fueron usados para el mantenimiento del patrimonio personal y empresarial que tiene a cargo cientos de empleos»

Juan Felipe Criollo, abogado de Luis Fernando y Gabriel David Solarte

Con investigaciones en marcha por parte de la Fiscalía y la Superintendencia de Sociedades, el caso podría derivar en intervenciones que paralicen estos megaproyectos clave para el desarrollo nacional, dejando en vilo no solo la herencia familiar sino el futuro de la infraestructura vial y aérea en regiones como Caldas, Bogotá y Sucre.

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