La noche del jueves 11 de junio de 2026, el Parque de los Hippies, en la localidad de Chapinero, Bogotá, se convirtió en escenario de disturbios y vandalismo durante un acto de campaña del candidato presidencial Iván Cepeda. La actividad, convocada desde las 5:50 de la tarde, incluyó tarima, presentaciones musicales y discursos, pero derivó en la destrucción de espacio público y consumo de sustancias psicoactivas. Vecinos del sector solicitaron la intervención de las autoridades, pero la Alcaldía de Bogotá, encabezada por Carlos Fernando Galán, se abstuvo de actuar bajo el argumento de que el evento fue presentado como una actividad política, lo que activó un protocolo que restringe la intervención policial en manifestaciones de ese tipo.
Según informaciones recogidas en redes sociales, gestores de convivencia se acercaron al lugar para pedir los permisos correspondientes y solicitar que se evitaran afectaciones al mobiliario urbano y la tranquilidad del sector, pero no fueron atendidos. La instalación de la tarima se realizó sin los permisos exigidos por la normativa distrital. La ausencia de acciones policiales generó una oleada de críticas en plataformas digitales. Miles de usuarios en X expresaron su inconformidad, algunos con mensajes como: “Ésta gente pq tiene que destruir todo, cuál es esa percepción que tienen de las situaciones, o sea están ahí y dicen ah rompamos esto, casquemosle a este, que me casquen a mi, y ya, a lo gratis, no tienen nada que hacer?”. Otros ciudadanos pidieron sanciones contra los organizadores, señalando que “el Pacto Histórico e Iván Cepeda siempre en anarquía, saltarse las normas y leyes”.
Organización de ediles simpatizantes
El evento fue organizado por ediles simpatizantes de Iván Cepeda, entre ellos Katherine Garavito, del Pacto Histórico, y Félix Millán, de la Alianza Verde, quienes lideraron la convocatoria. Las críticas también apuntaron directamente al candidato: “Iván Cepeda no ha sido electo y ya está infringiendo las leyes, lo que nos espera si gana muela picha. Déjenlos que se sigan haciendo coger fastidio. Eso se castigará en las urnas”, escribió otro usuario en la misma red social.
Este incidente ocurre en el marco de la segunda vuelta presidencial de 2026, cuyos comicios se celebrarán tras la primera vuelta del 31 de mayo. En esa primera ronda, el candidato Abelardo de la Espriella, de Salvación Nacional, obtuvo el 43,74% de los votos, equivalente a 10.361.499 sufragios. No es el primer hecho de tensión vinculado a la campaña de Cepeda en las últimas semanas. El 4 de junio, otro disturbio se registró frente a la sede de campaña de De la Espriella, ubicada en el sector del Park Way, en la localidad de Teusaquillo, Bogotá.
El antecedente del Park Way
En aquella ocasión, un escolta de la campaña de De la Espriella desenfundó su arma para repeler lo que su equipo calificó como un presunto ataque de simpatizantes del Pacto Histórico. La versión fue difundida por Jaime Andrés Beltrán, exalcalde de Bucaramanga y gerente de regiones de la campaña de De la Espriella, a través de su cuenta de Instagram. En el mensaje, Beltrán aseguró que “los simpatizantes de Petro, de la primera línea, a intentar dañar, amedrentar y con violencia agredir a los que estábamos adentro”.
“Si ellos quieren llegar con violencia en medio de la oscuridad intentando hacer daño, nosotros con luz, con color y con vida vamos a transformar”
Jaime Andrés Beltrán, exalcalde de Bucaramanga y gerente de regiones de la campaña de Abelardo de la Espriella
Beltrán añadió en su declaración: “Mientras ellos salen a agredir, nosotros salimos a restaurar; mientras ellos salen a dañar, nosotros a construir. No nos podemos dejar amedrentar. Seguimos firmes por la patria”. En ese incidente, la seguridad de la campaña de De la Espriella retiró a los presentes al detectar la llegada de los simpatizantes de la oposición.
Los vecinos del Parque de los Hippies, por su parte, continúan esperando una respuesta de la Alcaldía de Bogotá ante los daños causados. La polémica se ha intensificado en las redes, donde los ciudadanos exigen que los responsables asuman las consecuencias legales. El clima de confrontación entre las campañas de Cepeda y De la Espriella promete marcar el tramo final de la campaña hacia la segunda vuelta, mientras la capital observa con preocupación episodios que parecen repetir la polarización vivida en procesos electorales anteriores.












