El dólar estadounidense abrió este 4 de mayo en un promedio de 3.654 pesos colombianos, lo que representa una baja del 0,54 por ciento frente a los 3.673,90 pesos del cierre anterior, según el reporte de Dow Jones. Esta cotización marca una inversión de la ligera tendencia alcista del 0,01 por ciento observada previamente, en un contexto de debilidad global del dólar impulsada por la caída del 9 por ciento en el índice DXY, remesas entrantes y diferenciales en las tasas de interés locales.
En el corto plazo, el billete verde muestra un avance semanal del 1,21 por ciento, aunque acumula una depreciación anual del 9,05 por ciento. La volatilidad se mantiene elevada, con un 7,43 por ciento en los últimos siete días y un 13,88 por ciento en el año, reflejando la incertidumbre en los mercados. Estas cifras provienen del informe de Dow Jones, mientras que las proyecciones a futuro las aporta el Grupo Cibest de Bancolombia, citado por Valora Analitik, que anticipa un dólar en 3.878 pesos para 2026, impulsado por una apreciación del peso del 14 por ciento en 2025 gracias al carry trade favorecido por el diferencial de tasas entre la Reserva Federal, en un rango de 3,50 a 3,75 por ciento, y el Banco de la República, que se ubica en 9,25 por ciento.
Factores de apoyo y riesgos en el horizonte
El peso colombiano, moneda legal emitida y controlada por el Banco de la República, con denominaciones en circulación de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos —siendo las de 500 y 1.000 bimetálicas con diseños que aluden a la biodiversidad nacional como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama—, recibe respaldo de las remesas y la volatilidad política comercial en Estados Unidos durante 2025. Sin embargo, para 2026 se vislumbran riesgos como la incertidumbre fiscal, un posible recorte en la calificación soberana y el proceso electoral en Colombia, que podrían alterar estas proyecciones optimistas.
Esta dinámica cambiaria subraya la importancia de monitorear los indicadores globales y locales para inversores y ciudadanos en Colombia, donde el valor del peso frente al dólar impacta directamente en importaciones, viajes y remesas familiares.












