El dólar inició la semana con una tendencia a la baja en el mercado colombiano. La Superintendencia Financiera de Colombia certificó una Tasa Representativa del Mercado (TRM) de $3.306,86 para el lunes 28 de septiembre de 2026, lo que representa una caída de $22,75 frente al cierre del viernes anterior, cuando la divisa se ubicó en $3.329,61. Esta disminución del 0,68 por ciento en la cotización de apertura refleja una dinámica de apreciación del peso colombiano, calculada según la metodología establecida por el Banco de la República, que sirve como referencia para operaciones cambiarias, obligaciones financieras y transacciones comerciales en moneda extranjera.
El comportamiento del dólar se enmarca en un contexto de estabilidad cambiaria relativa, ya que la volatilidad actual del 6,8 por ciento se ubica muy por debajo de la volatilidad de referencia del 13,55 por ciento. Este indicador sugiere que, pese a las fluctuaciones diarias, el mercado está atravesando una fase de menor incertidumbre en comparación con periodos anteriores. La tendencia del peso colombiano ha sido especialmente favorable durante el último año: en 2025, la moneda local se apreció un 14 por ciento frente al dólar, impulsada por la debilidad global de la divisa estadounidense, que registró una caída del 9 por ciento en el índice DXY durante el mismo periodo. Factores como la volatilidad en la política comercial de Estados Unidos y las decisiones de la Reserva Federal, que mantiene su tasa de interés en un rango del 3,50 al 3,75 por ciento para 2026, han contribuido a este escenario.
Proyecciones y riesgos para el mercado cambiario
De cara al futuro, el Grupo Cibest de Bancolombia proyecta un dólar promedio de $3.878 para todo 2026, una cifra que supera ampliamente el valor actual de la TRM. Los analistas del banco basan esta estimación en el flujo de remesas, el diferencial de tasas de interés entre Colombia y Estados Unidos, y las expectativas de posibles ajustes al alza en las tasas locales, que actualmente se sitúan en el 9,25 por ciento por decisión del Banco de la República. Sin embargo, el panorama no está exento de riesgos. La incertidumbre fiscal, el recorte en la calificación soberana de Colombia y el próximo proceso electoral son factores que podrían presionar al alza la divisa estadounidense y revertir la tendencia de apreciación del peso. El mercado cambiario continúa atento a estas variables, que definirán la dirección de la moneda en los próximos meses.










