El dólar estadounidense abrió este lunes 12 de octubre en Colombia a 3.186,55 pesos colombianos, sin variación frente al cierre anterior, según datos de Dow Jones. La cotización se da en un contexto de debilidad global de la moneda estadounidense, que ha perdido un 9% en el índice DXY durante el último año, mientras que el peso colombiano se ha apreciado un 14% en lo que va de 2025. La volatilidad actual de la divisa se sitúa en 10,79%, por debajo del 14,19% registrado en periodos anteriores, lo que sugiere una relativa estabilidad en el corto plazo.
En el plano de las previsiones, Bancolombia, a través de su Grupo Cibest, proyecta que el tipo de cambio promedio para 2026 será de 3.878 pesos por dólar, según un informe de mercado cambiario citado por Valora Analitik. Esta estimación se sustenta en varios factores: la persistente debilidad del dólar a nivel global, el flujo sostenido de remesas que ingresa al país, la expectativa de ajustes al alza en las tasas de interés locales y la volatilidad en la política comercial de Estados Unidos. Actualmente, la tasa de interés de la Reserva Federal se encuentra en un rango de 3,50% a 3,75%, mientras que el Banco de la República mantiene su tasa en 9,25%, generando un diferencial que incentiva estrategias de carry trade y atrae capital extranjero.
Riesgos y contexto macroeconómico
A pesar de la apreciación del peso colombiano, el panorama no está exento de riesgos. El informe de Bancolombia señala la incertidumbre fiscal tras el recorte de la calificación soberana de Colombia por parte de una agencia global, así como el proceso electoral que se avecina y las medidas que el Gobierno Nacional podría adoptar para contener una depreciación mayor del peso. Estos elementos condicionan las proyecciones para 2026, un año que el propio informe denomina como «periodo en curso» y que será clave para definir la estabilidad cambiaria del país.
En el ámbito monetario, el Banco de la República mantiene el control sobre la circulación del peso colombiano, cuyas monedas actuales incluyen denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Las piezas de 500 y 1.000 pesos son bimetálicas por seguridad, y presentan diseños alusivos a la biodiversidad del país, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. Cabe recordar que la moneda de 1.000 pesos circuló entre 1996 y 2002, pero perdió popularidad debido a su facilidad de falsificación, lo que motivó la emisión de versiones con mayores elementos de seguridad.










