El dólar estadounidense abrió este 31 de agosto en Colombia a 3.189,54 pesos colombianos, lo que representa una caída del 0,33% frente al cierre anterior de 3.200 pesos, según datos reportados por Dow Jones. La cotización se produce en un contexto de volatilidad cambiaria controlada, con una volatilidad actual del 8,35% frente a una referencia del 13,57%, lo que sugiere estabilidad en el corto plazo. Sin embargo, el Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el promedio del dólar para 2026 será de 3.878 pesos, sustentado en la debilidad global del dólar, el flujo de remesas y el diferencial de tasas de interés entre la Reserva Federal (3,50%-3,75%) y el Banco de la República (9,25%).
La variación semanal del dólar muestra un incremento del 4,11%, mientras que en términos interanuales la caída es del 16,46%, reflejando la fuerte apreciación del peso colombiano, que en 2025 acumula un 14% de valorización. Este comportamiento se ha visto impulsado por la caída del índice DXY, que mide la fortaleza del dólar frente a otras monedas y que ha descendido un 9%. A pesar de la tendencia negativa reciente del dólar, los analistas alertan sobre factores de riesgo que podrían presionar al alza el tipo de cambio, como la incertidumbre fiscal tras el recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral en curso.
Proyecciones y factores de riesgo para 2026
La proyección de Bancolombia de un dólar promedio de 3.878 pesos para 2026 se basa en el comportamiento observado durante 2025, donde el peso colombiano se ha fortalecido de manera significativa. La debilidad global del dólar, combinada con el flujo constante de remesas y las expectativas de ajustes al alza en las tasas de interés locales, sustentan esta estimación. No obstante, el panorama cambiario enfrenta tensiones derivadas de la volatilidad comercial en Estados Unidos y la incertidumbre fiscal local, que podrían generar presiones al alza en el corto plazo. El tipo de cambio se calcula a partir de una volatilidad de referencia del 13,57%, aunque la volatilidad actual es menor, lo que indica una relativa estabilidad en el mercado cambiario colombiano.
El peso colombiano, controlado por el Banco de la República, circula en monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos. Las de 500 y 1.000 son bimetálicas y presentan diseños alusivos a la biodiversidad del país, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. La moneda de 1.000 pesos, que circuló entre 1996 y 2002, perdió popularidad debido a su facilidad de falsificación, aunque sigue siendo parte del sistema monetario nacional. Este contexto monetario se suma a las variables que influyen en la cotización del dólar, cuya evolución dependerá tanto de factores externos como de la política económica interna.










