El dólar estadounidense abrió este lunes 28 de noviembre en Colombia a un promedio de 3.726,19 pesos colombianos, registrando una baja del 0,52 por ciento en comparación con la sesión previa, cuando cotizaba en 3.745,63 pesos, según el reporte de Dow Jones. Esta cotización de arranque de sesiones refleja la reacción del mercado cambiario a recientes eventos políticos, tal como lo menciona Infobae, en un contexto de volatilidad que ha superado la observada a lo largo del año.
En los últimos siete días, el dólar ha acumulado una caída del 2,01 por ciento, mientras que en el último año presenta una depreciación del 10,22 por ciento frente al peso; no obstante, el día anterior había registrado un avance del 1,79 por ciento. Estas fluctuaciones destacan la dinámica del peso colombiano, moneda legal emitida y controlada por el Banco de la República, que circula en denominaciones de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, con las piezas de 500 y 1.000 siendo bimetálicas e incorporando diseños que aluden a la rica biodiversidad del país, como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama.
Perspectivas económicas para 2025 según Corficolombia
Corficolombia proyecta para 2025 un crecimiento del PIB colombiano del 2,6 por ciento, impulsado principalmente por el consumo privado y la inversión, aunque advierte sobre riesgos fiscales, problemas en el sector energético, conflictos sociales, inseguridad, el fortalecimiento del dólar y las tasas de interés elevadas en Estados Unidos. La inflación, que ha descendido a lo largo de 2024, podría enfrentar presiones renovadas por la depreciación cambiaria y efectos de indexación, con una proyección cercana al 4 por ciento para finales de ese año.
El sistema financiero del país mantiene su resiliencia pese al aumento de la morosidad y la baja rentabilidad, en medio de una volatilidad semanal que ha superado la anual. Cabe recordar que la moneda de 1.000 pesos, que circuló por primera vez entre 1996 y 2002, perdió popularidad debido a problemas de falsificación, lo que subraya los desafíos históricos en la confianza en el circulante local.

















