El dólar estadounidense cerró la jornada del 11 de junio en 3.489,57 pesos colombianos, registrando una caída del 2,39% frente al cierre anterior de 3.574,94 pesos, según datos del Dow Jones. Esta cotización, calculada mediante el tipo de cambio promedio ponderado al cierre de operaciones, representa el tercer descenso consecutivo de la moneda estadounidense en el mercado cambiario colombiano, en un contexto marcado por la debilidad global del dólar y expectativas de ajustes alcistas en las tasas de interés locales.
La variación semanal del dólar frente al peso colombiano alcanzó un -2,92%, mientras que la interanual se sitúa en -10,96%, reflejando una tendencia negativa sostenida para la moneda norteamericana. En lo corrido de 2025, el índice DXY, que mide el valor del dólar frente a una canasta de seis monedas principales, ha caído un 9%, mientras que el peso colombiano se ha apreciado un 14%, consolidándose como una de las monedas emergentes más fuertes del año. No obstante, la volatilidad actual del 15% supera el valor de referencia del 13,25%, lo que indica una mayor inestabilidad en el tipo de cambio que podría generar incertidumbre entre los agentes económicos.
Factores detrás de la caída del dólar
El descenso del dólar en Colombia responde a una combinación de factores internos y externos. A nivel global, la moneda estadounidense enfrenta presiones por la debilidad de su economía y la expectativa de que la Reserva Federal mantenga las tasas en el rango de 3,50% a 3,75%, lo que reduce el atractivo del dólar como activo de refugio. En el frente local, el flujo sostenido de remesas y la posibilidad de que el Banco de la República suba su tasa de interés, actualmente en 9,25%, ante el aumento del salario mínimo, han fortalecido al peso colombiano. Según un informe citado por Valora Analitik, estas condiciones han impulsado la apreciación de la moneda local, aunque persisten riesgos que podrían revertir la tendencia.
Proyecciones y riesgos para 2026
El Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el dólar promedie los 3.878 pesos colombianos en 2026, una cifra que refleja una expectativa de depreciación del peso frente a los niveles actuales. Esta proyección se basa en la debilidad global del dólar, el flujo de remesas y los posibles ajustes alcistas en las tasas del Banco de la República. Sin embargo, el informe advierte sobre riesgos significativos que podrían presionar al alza la tasa de cambio, como la incertidumbre fiscal tras el recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral de 2026, que podrían generar volatilidad y debilitar la moneda local. Estos elementos, sumados a la volatilidad actual superior al valor de referencia, sugieren que el mercado cambiario colombiano enfrenta un escenario de incertidumbre que requerirá monitoreo constante por parte de los inversionistas y las autoridades económicas.












