El dólar estadounidense cerró la jornada del 30 de septiembre en 3.277,49 pesos colombianos, lo que representó una disminución del 2,71% frente al cierre anterior, cuando se ubicó en 3.368,67 pesos. La caída se produjo en un mercado cambiario marcado por una elevada volatilidad del 32,52%, en medio de la debilidad global de la moneda estadounidense, el flujo de remesas y las expectativas de ajustes en las tasas de interés locales, de acuerdo con el informe de mercado cambiario de Bancolombia (Grupo Cibest) y los registros de Dow Jones.
La tendencia bajista del dólar se reflejó también en la variación semanal, que cerró en terreno negativo con un -0,29%, mientras que en la comparación interanual la caída alcanzó el 11,06%. La volatilidad actual, que duplica con creces la referencia del 14,14%, evidencia la incertidumbre que sigue dominando las operaciones cambiarias. En este escenario, Bancolombia proyecta que la tasa de cambio podría ubicarse en 3.878 pesos por dólar hacia 2026, una cifra que contrasta con la apreciación acumulada del peso colombiano, que en lo corrido de 2025 asciende a 14%, y con la caída del índice DXY, que mide el comportamiento del dólar frente a una canasta de divisas y que ha retrocedido 9%.
Carry trade y tasas de interés
El diferencial de tasas de interés entre la Reserva Federal, que mantiene su rango entre 3,50% y 3,75%, y el Banco de la República, cuya tasa se ubica en 9,25%, sustentaría las estrategias de carry trade que favorecen al peso colombiano. Según el informe de mercado cambiario de la entidad, citado por Valora Analitik, la apreciación del peso en 2025 responde principalmente a la pérdida de valor global del dólar y a la volatilidad en la política comercial de Estados Unidos.
Riesgos y perspectivas
No obstante, el panorama no está exento de riesgos. La incertidumbre fiscal, el posible recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral podrían presionar al alza la tasa de cambio, advierten los analistas. Estos factores, sumados a la elevada volatilidad, mantienen la atención de los agentes del mercado en las próximas decisiones de política monetaria.
El peso colombiano, moneda de curso legal controlada por el Banco de la República, circula en monedas de 50, 100, 200, 500 y 1000 pesos. Las de 500 y 1000 son bimetálicas; esta última, que circuló entre 1996 y 2002, perdió popularidad por su facilidad de falsificación. Los diseños, alusivos a la biodiversidad, incluyen el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama, entre otras especies.










