Dólar cae 1,65% y cierra en 3.258 pesos en Colombia

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Al cierre de las operaciones del 2 de octubre, el dólar estadounidense registró una cotización promedio de 3.258,49 pesos colombianos, lo que representó una caída del 1,65% en comparación con el cierre anterior de 3.313,04 pesos. Esta disminución se enmarca en una tendencia negativa que persiste durante los últimos tres días de negociación, reflejando una devaluación adicional del peso colombiano frente a la moneda estadounidense. La volatilidad actual del tipo de cambio alcanza un 21,54%, una cifra considerablemente superior al 14,08% considerado como referencia, lo que evidencia un entorno de inestabilidad en el mercado cambiario colombiano supervisado por el Banco de la República.

En el análisis de las variaciones más amplias, la moneda colombiana muestra una caída semanal del 0,91% frente al dólar y una disminución anual del 11,55%. Sin embargo, en lo corrido de 2025, el peso se ha apreciado un 14% en comparación con el billete verde, movimiento que coincide con una debilidad general del dólar a nivel internacional, reflejada en una caída del 9% en el índice DXY, que mide el desempeño de la divisa estadounidense frente a una canasta de seis monedas principales. Este contexto global, sumado a un flujo sostenido de remesas y al diferencial de tasas de interés que incentiva el llamado carry trade, condiciona las proyecciones para los próximos años.

El Grupo Cibest de Bancolombia proyecta que el tipo de cambio podría alcanzar un promedio de 3.878 pesos por dólar para 2026, una previsión que incorpora tanto los factores de fortaleza del peso como los riesgos latentes. Entre estos últimos, destacan la incertidumbre fiscal, el posible recorte en la calificación soberana de Colombia por parte de una agencia global y el proceso electoral que se avecina. La política monetaria también juega un papel crucial: mientras la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene su tasa de interés en un rango de 3,50% a 3,75%, el Banco de la República ha sostenido la tasa de intervención en 9,25%, aunque el mercado anticipa posibles incrementos asociados al aumento del salario mínimo. Este diferencial de tasas entre ambos países sigue siendo uno de los principales atractivos para los inversionistas que buscan rendimientos en pesos colombianos.

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