El dólar estadounidense cerró el 14 de agosto en 3.134,37 pesos colombianos, registrando una caída del 0,37% frente al cierre anterior de 3.146,16 pesos. La cotización, reportada por el índice Dow Jones y difundida por Valora Analitik, marca el primer día consecutivo de descenso de la divisa norteamericana, enmarcado en una tendencia negativa que ha llevado al peso colombiano a apreciarse un 14% durante 2025. La volatilidad actual del tipo de cambio se sitúa en 4,42%, muy por debajo del 13,74% de referencia, lo que indica un periodo de relativa estabilidad en el mercado cambiario colombiano.
En lo que va de la semana, la moneda local acumula una variación negativa del 0,66%, mientras que en la comparación interanual el descenso alcanza el 16,08%. Este comportamiento responde a factores como la debilidad global del dólar, reflejada en la caída del índice DXY del 9% en 2025, y al diferencial de tasas de interés entre Colombia y Estados Unidos. La Reserva Federal mantiene su tasa en el rango de 3,50% a 3,75%, mientras que el Banco de la República la tiene en 9,25%, un escenario que impulsa el carry trade y atrae flujos de capital hacia el país.
Proyecciones para 2026 y factores de riesgo
De acuerdo con las proyecciones del Grupo Cibest de Bancolombia, el dólar podría ubicarse en un promedio de 3.878 pesos en 2026. Este cálculo se sustenta en la persistente debilidad de la divisa estadounidense, el flujo constante de remesas y las expectativas de que las tasas de interés locales se mantengan altas. Sin embargo, el informe advierte sobre factores que podrían presionar al alza el tipo de cambio, entre ellos la incertidumbre fiscal derivada del recorte en la calificación soberana de Colombia y el proceso electoral que se avecina. Ambos elementos podrían generar volatilidad y frenar la apreciación del peso.
El Banco de la República, como emisor de la moneda de curso legal en Colombia, mantiene bajo control la circulación del peso colombiano. Actualmente están en circulación monedas de 50, 100, 200, 500 y 1.000 pesos, siendo las de 500 y 1.000 bimetálicas. Los diseños de estas piezas aluden a la biodiversidad colombiana, con especies como el oso de anteojos, la guacamaya bandera, la rana de cristal y la tortuga caguama. Cabe recordar que la moneda de 1.000 pesos perdió popularidad entre 1996 y 2002 por su facilidad de falsificación, aunque sigue siendo parte del sistema monetario nacional.










